El debate por la reforma laboral entró en zona de conflicto y la CGT volvió a mostrar su peor versión: la de una cúpula sindical que se planta, bloquea y rechaza sin siquiera conocer el contenido del proyecto. En el Consejo de Mayo, los representantes cegetistas anunciaron que no firmarán la iniciativa, aun cuando admitieron que “no leyeron absolutamente nada” de la propuesta.