Por Gustavo Zandonadi, especial para NOVA
El 23 de agosto de 1962, Felipe Vallese, delegado gremial de la fábrica metalúrgica TEA e integrante de la Juventud Peronista, fue secuestrado en Buenos Aires. Con apenas 23 años, se convirtió en el primer desaparecido de la historia argentina, un hecho que marcó un antes y un después en la violencia política y la persecución a militantes sindicales y políticos.