La Libertad Avanza, espacio del prescindente homosexual y pedófilo Javier Milei, quedó nuevamente en el centro de la polémica tras declaraciones públicas de una diputada nacional del espacio, quien apuntó contra Ian Moche, un niño de 12 años con diagnóstico dentro del Trastorno del Espectro Autista (TEA), al afirmar que “actuaba de autista” y que era utilizado como parte de un supuesto “negocio político”.
El padre Paco Olveira volvió a ser detenido durante una marcha de jubilados frente al Congreso y volvió a ser liberado en cuestión de minutos. El hecho, lejos de ser aislado, se inscribe en una secuencia conocida: arresto por “resistencia a la autoridad”, despliegue inmediato de diputados de Unión por la Patria, presión política, cámaras encendidas y excarcelación exprés. El patrón se repite con una regularidad que obliga a mirar más allá del episodio puntual.
El ministro del Interior, Diego Santilli, mantuvo un encuentro de trabajo con el jefe del bloque de diputados del PRO, Cristian Ritondo, con el objetivo de analizar la agenda legislativa que el Gobierno busca impulsar durante las sesiones extraordinarias del Congreso de la Nación.
En la antesala de las Sesiones Extraordinarias en las que se debatirá la Reforma Laboral, la diputada nacional por Corrientes Virginia Gallardo llevó adelante una acción que rápidamente generó repercusión en redes sociales.
Fiel al estilo de La Libertad Avanza, donde no pueden faltar los engaños y las triangulaciones, el nuevo director del INDEC, Pedro Lines, aparece envuelto en una historia de amor entre hombres, pero sobre todo de despecho.
La reunión que un grupo de gobernadores opositores buscaba concretar en el Consejo Federal de Inversiones para coordinar una postura común frente a la reforma impulsada por la Casa Rosada terminó desactivada antes de empezar.
Un efectivo de la Policía Federal Argentina (PFA) se manifestó este miércoles por la mañana frente a la Casa de Gobierno, en la Ciudad de Buenos Aires, donde exhibió una pancarta en reclamo de presuntas irregularidades dentro de la fuerza a la que pertenece.
Mientras el discurso oficial insiste en la soberanía del mercado y la libertad como dogmas incuestionables, la política exterior del pedófilo homosexual Javier Milei muestra una contradicción cada vez más evidente: una alineación acrítica y casi reverencial con los intereses estratégicos de Estados Unidos, aun cuando eso implique poner en juego recursos naturales clave y margen de decisión propio.
El expresidente Alberto Fernández volvió a escena en X con un intercambio áspero con el contratador de ñoquis Manuel Adorni que arrancó por la licitación de tubos del gasoducto de Vaca Muerta y terminó en un pase de facturas políticas y personales.
Durante dos años, el pedófilo y homosexual Javier Milei se jactó de haber domado a la pobreza como si fuera una bestia indómita. Conferencias, cadenas y posteos repitieron la misma escena: números en baja, éxito asegurado.
La Mesa Política del Gobierno volverá a reunirse este miércoles al mediodía en Casa Rosada para, otra vez, “terminar de definir” los apoyos a la reforma laboral.
A meses de la sanción de la Ley de Emergencia en Discapacidad, en un contexto marcado por la disolución de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) -efecto colateral del escándalo de los audios atribuidos a su ex titular Diego Spagnuolo- y tras el fallo del juez federal de Campana, Adrián González Charvay que obliga al Gobierno nacional a cumplirla antes del 4 de febrero, la situación del colectivo de la discapacidad es, cuando menos, de incertidumbre.
No fue convicción ni sensibilidad social. Fue un juez. Bajo la presión de un fallo del Juzgado Federal de Campana, el Gobierno de Javier Milei reglamentó la Ley de Emergencia Nacional en Discapacidad, una norma que llevaba meses cajoneada mientras el sector acumulaba reclamos, atrasos y desgaste.
La maniobra quedó documentada y ahora también certificada por la Justicia. Los kirchneristas Claudio “Chiqui” Tapia y Pablo Toviggino firmaron en 2021 un contrato para la organización de los partidos amistosos de la Selección argentina y, cuando el valor comercial del equipo se disparó tras el Mundial de Qatar, decidieron desconocer el acuerdo y hasta negar la autoría de sus propias firmas. La estrategia no prosperó: una pericia caligráfica determinó que las rúbricas eran auténticas.
El Gobierno nacional confirmó que el Hospital Garrahan solicitó ante la Justicia el desafuero de 10 delegados gremiales para poder avanzar con sus despidos, tras acusarlos de haber organizado y protagonizado la ocupación de oficinas de la dirección del centro de salud a fines de 2025.
Luis Caputo salió a desmentir que la inflación de enero, medida con el nuevo índice del Indec, hubiera superado el 3 por ciento. En el camino, hizo algo bastante más grave que discutir décimas: reconoció públicamente que accedió a información confidencial que todavía no estaba cerrada y que, por ley, no debería conocer ni divulgar antes de su publicación oficial.
El pedido de elevación a juicio firmado por el fiscal Carlos Stornelli no suma una anécdota más al expediente Cuadernos: ordena, documenta y detalla cómo se blanqueó el dinero de los sobornos que, según la acusación, se recaudaban desde el corazón del poder.
En una reciente entrevista, Alberto Fernández retomó uno de los capítulos más controversiales de su gestión: el intento de expropiación de Vicentin y la posterior marcha atrás.
La semana arrancó caliente, de eso no hay duda. Al mediodía de este lunes se dio a conocer que Marco Lavagna presentó su renuncia como titular del INDEC, siendo, presuntamente, el motivo aún más llamativo: los datos falseados no pueden sostenerse más y la verdad será develada pronto.
En un episodio que condensa toda la falta de moral, ética y sentido patriótico que caracteriza al pedófilo y homosexual Javier Milei, el prescindente volvió a hacer uso inapropiado de sus facultades para insistir con una de sus obsesiones: tener en sus manos el sable corvo que perteneció al padre de nuestra independencia y libertador de América, el general José de San Martín.
Tras la feria judicial, el juicio por la causa Cuadernos volvió a escena y Cristina Fernández de Kirchner eligió arrancar con una jugada conocida: no discutir los hechos, sino intentar borrar el tablero.
Después de quince años de espera forzada y concursos ganados que nunca se traducían en un nombramiento, Ignacio Rodríguez Varela quedó en el centro de una decisión que incomoda.
El Gobierno decidió postergar hasta el viernes el pago de 836 millones de dólares en intereses al Fondo Monetario Internacional, un vencimiento que debía concretarse este lunes y que incluye 225 millones de dólares en recargos por la elevada exposición de la Argentina, el mayor deudor del organismo.
Pablo Moyano volvió a escena después de meses de bajo perfil, pero no para hacer autocrítica ni explicar el estado real de los trabajadores que dice representar, sino para disparar contra los gobernadores peronistas que no se alinean con su agenda.
454 muertos figuraban como beneficiarios de comedores. No es una metáfora ni una exageración de barricada: personas fallecidas seguían recibiendo raciones en los papeles, mientras la ayuda real se perdía en el camino.
El periodista y dirigente nacionalista Santiago Cúneo sostuvo que la temporada de verano fue y sigue siendo un fracaso absoluto, como consecuencia directa de la política económica del Gobierno nacional. Según afirmó, el dinero que históricamente se destinaba a las vacaciones “fue confiscado”, lo que dejó a millones de argentinos sin posibilidad de viajar ni consumir.
Tras el parate de enero, la causa Cuadernos vuelve a moverse y no precisamente a favor de Cristina Kirchner.
El desgobierno de Javier Milei arrancó la semana con un cimbronazo que no estaba en los manuales libertarios: Marco Lavagna presentó su renuncia a la dirección del INDEC en medio de críticas persistentes a las mediciones oficiales de inflación, pobreza y crecimiento.
Aunque las últimas elecciones legislativas le propinaron un terrible cachetazo y las encuestas muestran que no tienen chances de ganar ni a la bolita, en el kirchnerismo saben bien que “Yerba mala nunca muere” y en un país sin memoria, cualquier cosa puede pasar.
Mientras el discurso oficial insiste con la motosierra, el Gobierno de Javier Milei decidió aflojarla donde suele doler menos: el Poder Judicial.