El desalojo del predio bajo la autopista Perito Moreno no fue un episodio aislado ni una persecución ideológica: fue el final administrativo de un esquema aceitado durante años.
Con una agenda más preocupada por exhibirse en la escena internacional que por resolver los problemas internos, el presidente Javier Milei volvió a montar una puesta en escena diplomática en la Casa Rosada.
Dicen que Dios le da pan al que no tiene dientes, pero en la Argentina del “Estado Presente”, la cosa es distinta: el kirchnerismo le da burocracia al que tiene futuro y una trituradora al que trae progreso. La historia que llega desde Tucumán no es un simple error administrativo; es la radiografía perfecta de una gestión que, en su afán de combatir al capital, terminó combatiendo al conocimiento.
La expresidenta Cristina Kirchner confirmó públicamente que el hombre que murió este miércoles atropellado en medio de una persecución policial, frente al edificio donde cumple prisión domiciliaria, era un militante kirchnerista.
Eugenia Rolón, influencer cercana al prescindente Javier Milei y pareja de Iñaki Gutiérrez, protagonizó este jueves un siniestro vial en la costa bonaerense tras chocar contra un poste y dar positivo en un test de alcoholemia, con un nivel de 1,89 gramos de alcohol en sangre, muy por encima del límite permitido.
El cruce fue simple, pero revelador. Un usuario de X publicó una foto de Agustín Laje haciendo la V de la victoria y lo vinculó con militancia kirchnerista en Córdoba en 2013, en espacios ligados al entonces dirigente Pablo Carro.
El Gobierno nacional avanzó con la designación del ex diputado Fernando Iglesias como embajador argentino ante el Reino de Bélgica mediante un nombramiento “en comisión”, aprovechando el receso del Senado de la Nación y evitando así el tratamiento parlamentario inmediato.
En un viejo video olvidado que recientemente volvió a circular por las redes, se lo observa a Néstor Kirchner hablándole a la militancia K con un discurso que exalta la rebeldía y la desobediencia, en contra de la obsecuencia y la subordinación total a los líderes políticos.
No es novedad que el prescindente Javier Milei convirtió el insulto en una herramienta de su gestión, tal como quedó reflejado en el informe publicado este jueves por el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA), titulado “El insulto como estrategia”.
Mientras el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, apunta al kirchnerismo por haber dejado un país en déficit crónico, la realidad vuelve a mostrar una escena conocida para los argentinos: el endeudamiento reaparece como herramienta central de gestión y la discusión política se reduce a un pase de facturas entre kukas y mileístas, que, con matices, comparten un mismo prontuario económico.
Cristina Fernández de Kirchner no logra descanso judicial. Cuando parecía que el tablero estaba más o menos armado para el juicio de “Los Sauces-Hotesur”, una ficha volvió a moverse y no precisamente a su favor.
Pasaron los meses y poco se habla, pero ¿en qué quedó la causa por violencia de género contra Alberto Fernández? Lejos de diluirse, el expediente dio un giro que consolida su rumbo. La Cámara Federal de Casación Penal rechazó el intento de la querella de Fabiola Yañez para llegar a la Corte Suprema y cuestionar el cambio de juez. Resultado: Daniel Rafecas seguirá al frente del caso y Julián Ercolini continuará apartado, tal como había pedido el propio expresidente.
La política argentina tiene una virtud inalterable: cuando se trata de achicar gastos, siempre empieza por el discurso y termina en el otro. El último relevamiento sobre la cantidad de asesores en el Senado volvió a desnudar una escena conocida, pero no por eso menos obscena: la Cámara Alta funciona, en muchos casos, más como una bolsa de trabajo militante que como un órgano legislativo austero.
Un nuevo cruce político dejó expuesta la estrategia habitual de Juan Grabois: agresión verbal, discurso grandilocuente y una defensa cerrada de ocupaciones ilegales.
Tras haber pasado el Día de Reyes vuelve a circular un viejo blooper de Cristina Fernández de Kirchner, ocurrido el 9 de septiembre de 2021 durante el cierre de campaña del Frente de Todos en Tecnópolis, en la previa de las elecciones legislativas.
La Cámara Federal de Casación Penal rechazó habilitar la feria judicial de enero para tratar los reclamos presentados por la ex presidenta Cristina Kirchner, quien cumple una condena firme de 6 años de prisión domiciliaria en la causa Vialidad.
Dicen que no hay peor astilla que la del mismo palo, pero en el peronismo esa frase quedó vieja: hoy la peor astilla es la que viene impuesta por encomienda desde el Instituto Patria. En Neuquén, el paciente se despertó del coma inducido. A poco más de tres meses de las elecciones internas del PJ —agendadas para el 15 de marzo de 2026—, un sector del justicialismo decidió decir lo que muchos susurran y pocos gritan: para volver a ser, hay que dejar de obedecer.
Con la Patagonia envuelta en llamas y miles de hectáreas arrasadas por el fuego, el “Hijo de la Gran Kuka” Máximo Kirchner decidió volver a escena: lejos de ofrecer propuestas concretas y autocrítica, el líder de La Cámpora lanzó un mensaje en redes sociales que aprovecha la tragedia para sacar rédito político y reavivar una vieja bandera del kirchnerismo, la Ley de Manejo del Fuego.
Mientras el kirchnerismo vive momentos de zozobra y se acerca cada vez más a la desaparición, el ex senador nacional kuka y presidente del Instituto Patria, Oscar Parrilli, utilizó la invasión yanqui a Venezuela para tirarle un dardo a Javier “Jamoncito” Milei.
Mientras el Congreso baja las persianas y el país entra en modo verano, la CGT decidió no tomarse vacaciones. No por una súbita vocación republicana ni por la urgencia del empleo informal, sino porque la reforma laboral impulsada por Javier Milei amenaza un sistema que el sindicalismo peronista administró durante décadas como un consorcio cerrado: financiamiento asegurado, intermediación obligatoria y capacidad de veto político.
Mientras este desgobierno repite que cuenta con “el mejor equipo económico de todos los tiempos”, los números vuelven a contar otra historia.
En el ruido permanente que rodea a la AFA, Mario Secco decidió salirse del libreto y marcar, como siempre, la diferencia dentro del espacio.
El posteo de agradecimiento de la condenada Cristina Fernández de Kirchner tras recibir el alta médica no pasó desapercibido y desató un fuerte cruce político en redes sociales.
El secretario de Turismo y Ambiente, Daniel Scioli, publicó en redes una imagen de la playa Bristol colmada de gente para celebrar una supuesta temporada alta en Mar del Plata. El detalle que arruinó el relato: la foto no era actual.
Juan Sebastián Verón eligió Ensenada, un club de barrio y una escena cuidadosamente pública para lanzar algo más que un elogio circunstancial. Su foto con Mario Secco, intendente alineado sin matices con el comunista Axel Kicillof, volvió a encender una interna que el propio gobernador ayudó a crear y ahora intenta disimular a las apuradas.
El arranque de 2026 expuso con crudeza el deterioro político y de gestión del gobernador Gustavo Melella en Tierra del Fuego. En pocos días, su administración se quedó sin dos áreas clave: Economía y Bienestar Humano.
Javier Faroni no es un actor secundario ni un empresario aislado. Es un kirchnerista integrado al entramado de poder que durante años encontró en el fútbol un territorio ideal para hacer lo que los K mejor conocen: administrar fondos ajenos como si fueran propios, bajo contratos opacos y con controles inexistentes.
La Cámara Federal de Casación Penal dio por cerrada una causa por evasión fiscal y apropiación indebida de tributos contra el empresario Alberto Samid, pese a que el imputado cuenta con una condena penal firme previa por delitos tributarios, al considerar que la acción penal se encontraba extinguida en un expediente iniciado en 2015.
La ex presidenta Cristina Kirchner solicitó la habilitación de la feria judicial de enero para que se analicen dos recursos vinculados a las condiciones de su prisión domiciliaria, donde cumple una condena firme de seis años por la causa Vialidad.
El “Pichichi” Daniel Scioli cambió de camiseta, pero no de manual: años después de haber sido una de las caras más fieles del kirchnerismo, el actual secretario de Turismo y Deportes del gobierno liber-otario volvió a desempolvar una receta conocida: subsidios, maquillaje estadístico y atajos para disimular una gestión que hace agua.