El turismo mundial volvió a encender motores: 1.400 millones de personas viajaron al extranjero en 2024, una cifra que iguala los niveles previos a la pandemia. Pero el regreso de la actividad también trajo consecuencias: la masificación turística y el malestar social en los destinos más populares.
Cuando cae el sol, Buenos Aires no se apaga. Lejos de hacerlo, parece multiplicarse. Las luces de sus avenidas, los bares que empiezan a llenarse y las propuestas culturales que se extienden hasta la madrugada convierten a la capital argentina en uno de los destinos más vibrantes de Sudamérica para disfrutar de la noche.
El espíritu de Halloween y el tradicional Día de Muertos llegan cada vez con más fuerza a los destinos de América Latina. Lo que antes parecía una celebración lejana, hoy se reinventa con propuestas locales que mezclan la mística con la identidad cultural de cada lugar.