Obsceno. Inmoral. Perverso. Los calificativos abundan ante un negociado sin precedentes: la privatización del Estacionamiento Medido en Mar del Plata.
Solo lágrimas en forma de letras, como si las palabras impresas en un diario lloraran. Como si la nostalgia de aquel Página|12 que él fundó, y luego Crítica de la Argentina, se derramara en tinta.