Sexo y erotismo
¿El tamaño no importa?

Napoleón, Rasputín y Hitler: penes en subasta

  • Penes de la historia que dejaron su marca.
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Por Alberto Lettieri, especial para NOVA

La subasta de objetos y de obras históricas mueve anualmente varios miles de millones de dólares en el mercado internacional. Nada escapa al deseo y al interés de coleccionistas, inversores o simples curiosos.

Obras de arte, monumentos, vestidos, libros, armaduras, utensilios… El interés es insospechado, a punto tal que el mayor precio para una sola sesión de subasta de objetos históricos se registró en Christies de Nueva York en 2014, ocasión en que los compradores, en su mayoría de origen chino, aportaron la bonita suma de 853 millones de dólares.

Lo que no es tan conocido es que también otros objetos han reclamado, en su momento, la atención de los compradores. Entre los más llamativos se cuentan los penes de tres famosos personajes históricos: Adolf Hitler, Rasputín y Napoleón, por los que se obtuvieron precios bastante módicos, pero no por ello dejan de aportar datos de color.

En el año 2003 se subastó un pene que se presentó como el de Adolf Hitler, aunque resultara imposible comprobar su pertenencia. El vendedor fue un sujeto llamado Ivan Zudropov, quien aseguró que el pene que ofrecía en subasta era el de Adolf Hitler, y que habría sido apropiado por su padre Vasily en el reparto de miembros que realizaron efectivos del ejército soviético tras ingresar en su bunker y descuartizar su cadáver. Vasily habría momificado el miembro viril para su conservación. Pese a las dudas sobre su titularidad, consiguió venderse en la suma de 12.000 dólares.

Sobre la sexualidad de Hitler existen posiciones contrapuestas. Algunos autores sostienen que era impotente, otros afirman que era homosexual y finalmente un tercer grupo se inclinan por definirlo como polígamo. De hecho, lo único que esta fuera de dudas era su extrema misoginia, que lo llevó a perseguir encarnizadamente a los homosexuales. Hitler tuvo seis amantes “oficiales” a lo largo de su vida: dos se “suicidaron”, otra falleció años después a consecuencia de un intento fallido de suicidio, y otra más falló al intentarlo. La personalidad de Hitler y sus patologías siguen siendo cuestión de debate.

El segundo caso es el de Rasputín, el “monje maldito”, consejero del último Zar de Rusia, Nicolás II Romanov, a quien se lo ha presentado como diabólico, demente, organizador de grandes orgías y poseedor de una potencia sexual incomparable. Es conocida su influencia sobre la Zarina Alexandra y circularon múltiples rumores sobre sus perversas relaciones con las hijas de la pareja real que espantaban a la sociedad rusa.

Rasputín era famoso por los masajes sexuales que practicaba por igual a hombres y mujeres de la aristocracia, ya que su interés sexual era variado. Sin embargo, los estudios históricos terminaron demostrando que en sus últimos años, el monje padecía de un grado avanzado de impotencia, por lo que conducía a sus parejas sexuales al éxtasis mediante masajes, caricias, besos y utilización de objetos sexuales, aunque prescindiendo de la penetración.

Lo que no parece ser un mito, en cambio, es la dimensión de su pene, que alcanzaba los 28,5 centímetros. Esta es la conclusión a la que llegó el urólogo ruso Igor Kniazkin, quien adquirió el miembro por un precio de 8000 dólares a un anticuario francés, para exponerlo en su Clínica de San Petersburgo.

En el extremo opuesto de la extensión peneana se ubicaba Napoleón Bonaparte, cuyo pene fue adquirido por el urólogo John Lattimer en apenas 4000 dólares. El pene del “Gran Corso” medía apenas 4 centímetros, y se excedía hasta los 6,5 en momentos de máxima expansión.

Pese a su modestia, Napoleón hizo un generoso uso de su miembro viril a lo largo de su vida. Sin embargo, son también famosos los comentarios despectivos que provocó en varias de las mujeres que frecuentaron a Napoleón, y en particular de su primera esposa, Josefina de Beauharnais, quien trataba así de justificar sus constantes adulterios. Cierto era que Josefina siempre había sido una mujer muy intensa, pero en su época, la comparación entre la capacidad militar de Napoleón y su desempeño sexual eran la comidilla de toda Europa.

La sexualidad de los personajes destacados de la historia. Un tema apasionante.

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Los políticos argentinos nos siguen cogiendo a tod  - s_jmelnitzky@hotmail.com
Los políticos argentinos tienen fama de usar su miembro viril sin preocupación contra la población Argentina el día que nos demos cuenta que ya no podamos sentarnos más quizás decidamos hacer algo contra ellos
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