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Historias curiosas de las copas

España 1982, el Mundial que Argentina jugó entre bombas y fútbol

El 13 de junio la Albiceleste cayó por 1-0 frente a Bélgica, en el Camp Nou. (Foto: ChatGPT-IA)

Por Gustavo Zandonadi, especial para NOVA

Cuando la Selección Argentina llegó a España para defender el título obtenido en 1978, el país atravesaba uno de los momentos más dramáticos de su historia. El Proceso de Reorganización Nacional agonizaba entre denuncias por violaciones a los derechos humanos y una crisis económica que no daba tregua.

Por si algo faltaba, dos meses antes había comenzado la Guerra de Malvinas. Los soldados combatían en el Atlántico Sur y el equipo de César Luis Menotti se preparaba para disputar un Mundial con Diego Armando Maradona como gran novedad y con la obligación de defender la corona.

La dictadura militar intentaba sostener una imagen de triunfo mientras la guerra avanzaba hacia la derrota argentina. Se dice que en tiempos de guerra, la primera víctima es la verdad y los medios argentinos que cubrieron el Mundial 1982 pueden dar fe de eso.

En esa época existió un manual de estilo dictado por los militares para la prensa deportiva. Los periodistas tuvieron que aprender una serie de eufemismos para nombrar a Inglaterra sin nombrarla.

Nuevo formato

El número de participantes pasó de 16 a 24. El continente más favorecido por la ampliación de plazas fue Europa. Los equipos quedaron distribuidos en seis grupos de cuatro integrantes cada uno, debiendo jugar todos contra todos. Los dos primeros pasaban a la segunda ronda.

En esta instancia había cuatro grupos de tres equipos cada uno. También debían jugar todos contra todos, pero esta vez solo clasificaba un equipo para las semifinales. Este formato se usó para este mundial. En México 1986 se adoptó una modalidad de competencia más parecida a la actual.

Derrota inesperada

Argentina llegó con su mejor generación de futbolistas de la historia. A los campeones del 78, se sumaron varias caras juveniles que habían ganado el Mundial para menores de 20 años de 1979. Sin embargo, el debut fue un golpe inesperado.

El 13 de junio la Albiceleste cayó por 1-0 frente a Bélgica, en el Camp Nou. A pesar del golpe, superó a Hungría y a El Salvador y logró clasificar a la segunda ronda, pero el sueño del bicampeonato terminó antes de las semifinales. Italia -con un juego muy brusco contra Maradona- superó a la Argentina por 2-1. Después hizo lo propio Brasil, con un 3-1 inapelable.

Así terminó la primera experiencia mundialista de Diego Armando Maradona, que además se fue expulsado en el partido ante Brasil. A pesar del mal trago, el Diez tuvo revancha cuatro años después.

Un jeque entró a la cancha

Uno de los episodios más extravagantes de la historia de los Mundiales ocurrió durante Francia-Kuwait. Cuando los galos convirtieron un gol, los jugadores kuwaitíes se detuvieron porque escucharon un silbato proveniente de la tribuna y pensaron que el árbitro había detenido la acción.

El gol fue validado y entonces el hermano del emir de Kuwait bajó desde el palco, ingresó al campo de juego y protestó directamente ante el árbitro. Increíblemente, el juez anuló el gol, pero la ayuda no sirvió de nada. Francia terminó ganando igual, pero la escena quedó para siempre entre las mayores rarezas de los Mundiales.

El "Pacto de Gijón" que cambió las reglas

Otro escándalo histórico ocurrió en el partido entre Alemania Federal y Austria. Los alemanes marcaron un gol a los diez minutos y, desde entonces, ambos equipos prácticamente dejaron de atacar.

El resultado clasificaba a los dos y eliminaba a Argelia. Los espectadores silbaron durante más de una hora y la prensa internacional calificó el encuentro como una vergüenza deportiva. La indignación fue tan grande que desde entonces la FIFA decidió que los partidos decisivos cada de grupo se jugaran simultáneamente.

El campeón menos pensado

España 82 iba a ser el Mundial de Maradona, o de Zico, o de Platini, pero no. Fue el torneo de Paolo Rossi. El delantero italiano había llegado cuestionado porque venía de cumplir una sanción muy dura, al haber estado vinculado al escándalo de las apuestas ilegales en Italia, en 1980.

Pocos días antes del Mundial venció su suspensión y el técnico Enzo Bearzot decidió incluirlo en la lista de convocados. La primera ronda de la Azzurra fue muy desalentadora: empató sus tres partidos y pasó a la segunda ronda casi por milagro.

Ahí explotó Rossi, marcando seis goles en cuatro partidos. Eliminó a dos firmes candidatos-Brasil y Argentina- sacó del medio a Polonia y llegó con la moral muy alta. A esa altura ya nadie se acordaba de la floja primera fase. En la definición venció a Alemania por 3-1. De esta forma Italia ganó su tercer mundial y alcanzó a Brasil, pero solo por unos años.

Naranjito, la mascota más famosa

Mientras el fútbol dejaba polémicas y sorpresas, la mascota oficial conquistaba al público. Naranjito, una naranja vestida con la camiseta española, se transformó en uno de los símbolos más reconocibles de la historia de los Mundiales.

El simpático personaje se convirtió en el ícono de la España que hacía pocos años había dejado atras la larga dictadura de Franco y que en 1982 estaba en sus primeros años de democracia. Era un país que buscaba mostrarse moderno ante el mundo.

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