Por Eduardo Sanguinetti (*), especial para NOVA
“Estamos aquí, todos nosotros, con un pasado que nunca cesa, un futuro que nunca empieza, un presente que nunca acaba”. (Frase de mi novela “Morbi Dei”, Cap. I, Ed. Corregidor, 1985).
La imposición del olvido, genera sociedades con interpretaciones del pasado empobrecidas y mentirosas, donde el silencio impuesto sustituye a la narración de múltiples eventos. Se produce mediante el silenciamiento, la ausencia de diálogo y la inconstancia de la memoria colectiva.
Un Pacto de silencio impuesto por regímenes totalitarios, travestidos de democracias fingidas, como lo experimenta la sociedad argentina, bajo la pesada bota de un régimen dictatorial, eliminador de investigaciones sobre la verdad de lo acontecido en el pasado, con justicia corrupta y la verdad silenciada.
Régimen, que sádicamente intenta construir un futuro para pocos, omitiendo la memoria incómoda, impidiendo el debate y limitando la verdad histórica, indispensable para transitar una vida digna, que niegue bajo todo concepto, aceptar la naturalización de la violencia institucional (violencia contra la ley por parte de la policía, fuerzas de seguridad criminales), ocurre cuando la sociedad se acostumbra a conductas agresivas, convirtiéndolas en rutina... Sociedad anómica en términos sociales, que acepta ser domesticada por un engendro, elegido en democracia procedimental, asimilándose a ser colonizada por imperios genocidas.
Se perpetúa la violencia, por impunidad, estigmatización social, y la falsa creencia de que el abuso es necesario para la seguridad de politicastros, establishment mafioso y proxeneta, lo que dificulta su denuncia y sanción, pues naturalizar esta violencia y el sufrimiento es patológico, poco saludable, en antípodas al deber ser de una comunidad que se cocina un porvenir sin huellas.
Frente a la imposición del olvido y la reconciliación amnésica del relato del poder, muchas de las mejores novelas de las últimas décadas en Argentina ejercieron una obstinada interrogación sobre la historia nacional y polemizaron, en muchos casos, en el momento en que no era posible decir.
La narración histórica pasada y presente, escrita por rentados escribas, en la arena sinuosa del gran drama isabelino, la historia, entra en escena como una genealogía del poder.
Historia en la que tiene lugar, cual doble tradición, el interrogante de si los hombres son, se hacen o deshacen, al andar en un mundo materialista, financista, con efecto placebo inmediato.
A partir de allí, cobra sentido la necesidad epistemológica y hermenéutica de definir y establecer una nueva lectura de la historia: estamos ante una realidad compleja, y dentro de registros y códigos de saberes que fueron dejados de lado.
Por otro lado, los textos de la Historia, articulan, desarrollan y amplifican los núcleos básicos de la ficción política nacional: la historia es, por lo tanto, un laboratorio epistemológico, que permite pensar las lagunas ficticias, las causas ausentes y las escenas no dichas por la historiografía oficial.
La historia deviene de la interpretación que hasta hoy declara la unicidad del conocimiento humano, al acontecer de las más disímiles comunidades, tan proclives en este presente, a lo epidérmico, frívolo y al aparente goce de lo inmediato, en beneficio de disolver la poética de la historia, elaborando formas narrativas, cercanas a alegoría y el fragmento.
La clausura de sentido está legitimada por decreto hoy, en el relato de la Historia, devenida, a lo que en un tiempo se denominó “inmortalizar lo trascendente”. Hombres-símbolo, legitimados en actos de vida y que han brindado a sus comunidades una alegría y un horizonte a alcanzar, merecerían sus nombres e imágenes replicadas en monumentos y calles, símbolos de agradecimiento y fraternidad de las comunidades que los han visto nacer y hacer, sin pedir nada a cambio...
Una inversión de ¿causalidad y de casualidad?, una trampa, un trueque de trascendencia por una obra, una vida... La trampa se flexibiliza, se disfraza, se desnuda, y nada por debajo del éxtasis, en un mundo donde el ocultamiento de la verdad es el destino al que pareciera, nos han condenado las fuerzas de la destrucción y de quienes tienden a desdramatizar, solo llamados por sus deseos de permanecer, a cualquier costo, incluso cobrando la vida de nuestras comunidades, al borde del camino.
El mundo, hoy, es una cultura de lo epidérmico, de lo degradado que se perpetúa y hago mención puntualmente a la relación político-cultural que divide y desorienta a los pueblos mediante la especulación y la perversión del simulacro de ciudadanos, en simulado ejercicio de sus derechos y garantías, hoy eliminados, por las fuerzas satánicas de mafias de proxenetas, pedófilos, narcos y tratantes de personas. Las nociones de tiempo, de espacio, de intereses, en fin de existencia, se hicieron diferentes.
El paradigma de la cultura ha obviado que la historia de este planeta ha sido sufragada en base a esclavitud a las tendencias imperiales, al tráfico de tradiciones ajenas e impuestas bajo presión.
Responsables absolutas, de la pérdida de todo referente de una historia donde instalar a las nuevas generaciones, una historia que tuvo espacio de trascendencia en la ‘Imagen del Mundo’. Pertenecen al pasado abolido: la tolerancia, la diferencia, el diálogo entre iguales.
La Aldea Global no es otra cosa que un film porno, plasmado en paisaje especular, egoísmo, avidez, intemperancia, dilación, psicopatías, grandes expectativas de fama y éxito en el escenario de instituciones vacuas, repugnantes, devenidas en prostitución y delito perpetrado por ‘los peores’.
La riqueza cultural se defenestró por varias vías: una, la del saber universitario y trascendente, presentido, seducido y deglutido, por las corporaciones macroeconómicas; y, por otro lado, la conducta del dominado inconforme con sus haberes.
Por eso desde ese punto de nostalgias se le impondrá lo foráneo sin resistencias de pueblos sometidos y esclavizados, expulsados del “régimen” de la Historia.
El homo sapiens en franco retroceso a ‘homo primates’, ha devenido en empresa, en rédito y materia concreta de intercambio financiero, segregando su propio ser, que sería actuar como motor de la historia en favor de la vida.
Pero hay otro lazo disociativo en la narración literaria de la Historia: la mecánica de la ley de mercado, que impone desequilibrio, desigualdades, diferencias y brutalidad extrema en la relación. En conjunto los hombres, como los animales, dan libre curso a su naturaleza sin advertir sus metas.
La alternativa, la alteridad, sería el ensayo admirable del homo plus (el hombre por venir, asimilado a los más diversos entornos, en las más disímiles circunstancias): crear confusión en las filas de la confusión, con un orden sutil. Poner en ridículo al ridículo, cuál ensayo de entendimiento.
Llevo a cabo, así, desde el exilio de mi discurso, la creación de un espacio textual, cual “Blues Circunstancial”, que, a partir de la lectura de los textos invertidos de la cultura Prêt-à-porter hegemónica y homogénea, asuma los silencios de la Historia Oficial Argentina, intentando generar una resistencia al olvido obligatorio de la historia y su devenir, al que está sometido el individuo de este tercer milenio.
Si la historia, entonces, es un theatrum mundi, un escenario donde se produce la mutación de las identidades y los roles, cual protagonistas, sólo podremos reconocernos fuera de ella... observándonos en las escenas de nuestra historia como extranjeros o turistas, nosotros, los que hemos sido expulsados de la misma por decir y actuar acorde a nuestras verdades, en compromiso con lo “real” y su alegoría: conocimiento que deviene en responsabilidad.
¡Bienvenidos a este Blues Circunstancial!... Y no olvidemos que, como he escrito en mi libro “Alter Ego” (Ed. Corregidor, 1984): “La ilusión mientras dura es una realidad por derecho propio”... ¿Un espejismo personal?
(*) Filósofo (Cambridge, Inglaterra), poeta, performer, ecologista, artista y periodista argentino. Pionero en el arte performativo. Precursor del minimalismo en América Latina y del Land Art según Jean Baudrillard. Autor del "Manifiesto de los indignados contra el neoliberalismo'' año 2011.
Miembro-asesor de The World Literary Academy (Cambridge, Inglaterra), "Biography of the year Award" Historical Preservation of America (1986), "Man of the Year" IBC Cambridge 2004, Honoris Universidad de Bologna, Nominado en dos ocasiones a la Beca Guggenheim. Miembro activo de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE).
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| Aurora Zapiola |
| Eduardo Sanguinetti el más potente filósofo de este tiempo, con naturalidad genial se mueve en todo espacio con una «gracia» y profundidad insondable en su obra que nos deja sentir, pensar y adquirir un novedoso modo de conocimiento, de modo agradable, y amable, diciendo lo más duro con estilo, algo que la bestia que gobierna Argentina desconoce. Realmente esta escritura nos deja aires de libertad y de plenitud. Trascendente cada editorial de Sanguinetti, no deja nada librado al azar. Escribe con coraje ausente en los intelectualoides oportunistas y miserables, sin talento alguno. Hay quye atreverse a pegarle al establishment de modo certero, sin blindaje alguno y sin filiación política, este pensador marca la cancha. Lo votaría como presidente y sería bueno sea apoyado, no censurado como se encuentra hace décadas por jamás ser negociable. Muchas gracias siempre Agencia NOVA por dejarnos este presente que nos hace soñar en que la cultura y el pensamiento siguen vivos. |
| 01/03/2026 - 19:30 |
| Ruben Rodriguez |
| Excelente análisis,profundo y a su vez clarificando la realidad.Gracias por dármelo a conocer |
| 01/03/2026 - 17:11 |
| Motassem musaffi |
| Maestro a pesar de la manipulación del imperialismo Sionista que no es de hoy y ni siquiera desde que se fundó está barbaridad nefasta, sino desde tiempos del estafador de la historia moisés quien hizo suya una historia que le pertenecía a otro pueblo, y cuando Jesúscristo la quiso desenmascarar tuvo su triste final, hoy día la humildad, está en las garras de ese sionismo moderno que cambia y pone gobernantes que tergiversa pero aún así yo creo en la humanidad aún yo creo en el equilibrio para finalizar gracias a ud Maestro por su sapiencia e ilustración |
| 01/03/2026 - 13:21 |
| Enrique Masllorens |
| Como siempre con Eduardo Sanguinetti aparece la luz y la profundidad erudita y humana de sus análisis. Un imprescindible |
| 01/03/2026 - 12:26 |
| Elida Cristina Faita |
| Excelente texto.. Gracias por enviarmelo |
| 28/02/2026 - 21:05 |
| Ubencio Torres |
| Entre los proyectos askenazis están el de eliminar la historia, así como los coceptos de nación, familia, propiedad, religión, moral, etc. los askenazis son los grupos banqueros que desde alemania, se fueron apoderando de naciones como Inglaterra, Francia, y posteriormente de EEUU, donde crearon un banco central privado llamado Reserva Federal, con una moneda priva llamada dólar, con la misión de irse apoderando del mundo. En el S/XVIII, decía su patriarca. Que las naciones nos den la oportunidad de fabricar su dinero, y no nos importarán sus leyes ni a quienes elijan, ya que siempre gobernaremos nosotros. |
| 28/02/2026 - 20:53 |
| Azucena Guerrero |
| La sensibilidad, su compromiso con la gente que lo lee y admira y el amor por esta tierra latinoamericana lo hacen único al maestro Sanguinetti, algo de lo cual toda la especie humana debería sentirse honrado por la riqueza que aporta. Gracias Maestro, en México se lo quiere y admira, por ser ejemplo de dignidad y coherencia.¡Gran acierto chingón NOVA! |
| 28/02/2026 - 20:00 |
| Teresa Bunge |
| Grande Eduardo Sanguinetti! Siempre es un agrado leer al genial filósofo y poeta Eduardo con su especial capacidad para abordar diferentes temas con transparencia, visión crítica y con plena responsabilidad. Además de tener siempre la facultad de brindar y sorprender a sus interlocutores con nuevos elementos, alcances y enfoques de análisis que nos permiten, muchas veces, comprender distintas problemáticas sociales con una mirada a la cual no habíamos dado visibilidad. Siempre un aporte! |
| 28/02/2026 - 18:39 |
| Joel David Flores Arredondo |
| A veces me cuesta seguir tu agudo razonamiento. Y disfruto de la riqueza lingüística con que te expresas. Ahora bien, comparto algunas aserciones que expresas, pero me parece adecuado abundar en que el ser humano, por más engañado que este, siempre termina por visualizar la realidad en que vive. Ahora mismo estamos viviendo una época en que los tópicos se derrumban, las verdades ocultas se empiezan a asomar, sin terminar de hacerlo, sin embargo, ya cruzaron el punto de no retorno y están causando grandes movimientos políticos, sociales y económicos en todo el mundo. |
| 28/02/2026 - 18:29 |








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