Un estudio revela que los "ladrillos" de las proteínas pueden formarse en el espacio interestelar
La pregunta sobre cómo comenzó la vida sigue siendo uno de los mayores interrogantes científicos.
Durante décadas, la hipótesis más aceptada sostuvo que los componentes básicos de la vida —como los aminoácidos, el ADN y el ARN— se combinaron de manera espontánea en los océanos primitivos de la Tierra para dar origen a las primeras proteínas.
Scientists identified ribose (used in RNA) and – for the first time in any extraterrestrial sample – glucose, a major energy source for life. These sugars join nucleobases and phosphates previously found, demonstrating the full suite of RNA building blocks were present on the… pic.twitter.com/ziYqz0ye4G
— NASA Solar System (@NASASolarSystem) December 2, 2025
Sin embargo, los intentos de reproducir ese proceso en laboratorio no han logrado resultados concluyentes.
Un estudio reciente liderado por la Universidad de Aarhus pone en duda esa suposición tradicional. Los investigadores demostraron que los primeros pasos hacia la formación de proteínas podrían ocurrir, en realidad, en el espacio exterior, mucho antes de que existan los planetas.
Las pruebas se realizaron en el HUN-REN Atomki, donde el equipo simuló las condiciones extremas del espacio interestelar: presión casi nula, temperaturas cercanas a los menos 260 grados Celsius y un vacío ultraelevado. En ese entorno colocaron glicina —el aminoácido más simple— y la expusieron a radiación que imita los rayos cósmicos mediante un acelerador de iones.
El resultado fue inesperado. Las moléculas de glicina comenzaron a reaccionar entre sí, formando péptidos y agua. Los péptidos son cadenas cortas de aminoácidos que constituyen el paso previo a la formación de proteínas, esenciales para cualquier forma de vida conocida.
Según explicó Alfred Thomas Hopkinson, investigador del Centro de Catálisis Interestelar de la Universidad de Aarhus, este comportamiento indica que el mismo proceso podría estar ocurriendo de manera natural en las nubes de polvo que flotan entre las estrellas.
Esos mismos granos de polvo son los materiales que, millones de años después, darán origen a planetas rocosos.
El trabajo, publicado en la revista Nature Astronomy, refuerza estudios previos que ya habían detectado moléculas orgánicas complejas en el espacio, pero agrega un dato clave: no solo existen estos compuestos, sino que el mecanismo químico que une aminoácidos parece ser universal.
El coautor del estudio, Sergio Ioppolo, señaló que hasta ahora se creía que en esas nubes solo podían formarse moléculas muy simples, y que las más complejas aparecían recién cuando el material comenzaba a organizarse en discos alrededor de nuevas estrellas. Los resultados muestran que esa idea no sería correcta.
Si estos péptidos se generan antes incluso de la formación de planetas, significa que los sistemas planetarios podrían “nacer” ya impregnados de los ingredientes básicos necesarios para la química prebiótica. En aquellos mundos ubicados en zonas habitables, ese material podría facilitar reacciones posteriores que conduzcan a la aparición de vida.
El hallazgo tiene fuertes implicancias para la astrobiología y para iniciativas como la SETI, ya que sugiere que los componentes esenciales para la vida podrían estar mucho más distribuidos en el universo de lo que se pensaba.
Aun así, los propios investigadores aclaran que este descubrimiento no responde definitivamente cómo comenzó la vida, sino que aporta información crucial sobre cómo pudieron formarse sus primeros ingredientes, miles de millones de años antes de que existiera la Tierra.








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