Pao, la mujer que llegó al modelaje por casualidad y convirtió un desafío personal en un sueño de pasarela
Desde San Antonio de Padua, partido de Merlo, provincia de Buenos Aires, Paola Rives, conocida por todos como “Pao”, construye una historia de superación, confianza y nuevos horizontes.
Con 44 años, esteticista, cosmetóloga y extraccionista, encontró en el modelaje una oportunidad inesperada para reinventarse y transmitir un mensaje poderoso: las mujeres comunes también pueden desfilar y sentirse únicas.
Su ingreso al mundo de la moda no fue planificado. Surgió casi por casualidad, impulsado por la mirada de una paciente que vio en ella un potencial que Pao no lograba reconocer.
Se trató de Sandra Torti, quien la animó a dar el primer paso y a confiar en sus propias capacidades. Ese impulso inicial terminó abriendo una puerta que hoy sigue ampliándose.
“Lo que más me gusta de esta profesión es poder sentirme única y demostrarle al mundo que las mujeres normales pueden desfilar”, resume Pao, quien vive cada presentación como una experiencia de crecimiento personal y de empoderamiento.
Entre los momentos más significativos de su recorrido, destaca haber compartido la pasarela junto a su hija, una vivencia cargada de emoción, y la posibilidad de participar en un desfile conducido por una figura reconocida de la moda como Tete Custarot. Esa experiencia reafirmó su vocación y la motivó a seguir proyectándose dentro del ambiente.
Sus referentes también marcan el rumbo: admira el recorrido y la impronta de Custarot y de Valeria Maza, a quienes considera ejemplos de profesionalismo, constancia y presencia escénica.
Fuera de las pasarelas, Pao cultiva una vida activa y creativa. Dedica tiempo a la lectura, disfruta del gimnasio, el contacto con la naturaleza, la decoración de interiores y la jardinería, actividades que le permiten mantenerse en equilibrio y nutrirse de nuevas ideas.
Mirando hacia el futuro, su objetivo es seguir creciendo en el modelaje y alcanzar un sueño muy concreto: cerrar un desfile de alta costura luciendo un vestido de novia, una imagen que simboliza para ella la culminación de un proceso de esfuerzo y perseverancia.
Con una mirada optimista, deja un mensaje que resume su filosofía de vida: soñar no siempre es fácil, pero es posible. Cree firmemente que cada mujer puede lograr lo que se proponga si se anima a arriesgarse, a disfrutar cada día y a confiar en sí misma. Para Pao, los sueños se cumplen cuando se transforman en decisión y acción.








Seguí todas las noticias de Agencia NOVA en Google News

















