Amanda Mayor: una vida dedicada al arte y a la memoria en Entre Ríos
Amanda Mayor, nació el 7 de marzo de 1929 en Paraná, Entre Ríos, y es un nombre que resuena no solo en el ámbito artístico, sino también en la lucha por los derechos humanos en Argentina.
Su legado perdura en cada mural, escultura y palabra escrita, un testimonio de su compromiso inquebrantable con la memoria histórica de su país.
A lo largo de su vida, Mayor se convirtió en una figura emblemática, fusionando arte y activismo en una carrera que abarcó varias décadas y diversas formas de expresión.
Desde sus primeros años, Amanda mostró un interés profundo por las artes. Se formó en la Escuela Provincial “Prof. López Carnelli”, donde cultivó su talento en Artes Visuales.
Además, amplió su formación académica convirtiéndose en Maestra Normal, Maestra de Inglés y Profesora de Italiano.
Sus estudios en Europa, donde recibió becas para estudiar Historia del Arte en Roma y Orientación Didáctica en Madrid, marcaron un antes y un después en su carrera artística.
Estas experiencias no solo enriquecieron su educación, sino que también le aportaron una nueva perspectiva sobre el arte público y su función en la sociedad.
La docencia fue un pilar fundamental en la vida de Amanda. Durante muchos años, ejerció como docente y coordinadora de programas de Artes Plásticas, organizando concursos y promoviendo galerías de arte en su provincia.
Sin embargo, su verdadera pasión se manifestó en su obra. Trabajando como muralista, pintora, escultora y escritora, Amanda dejó su huella en localidades de Entre Ríos, Chaco, Santa Fe y más allá, incluyendo obras en Estados Unidos, Italia y Suiza.
Sus murales, como “Resurrección del Hombre” y “Nuestra Historia”, son ejemplos palpables de su capacidad para entrelazar mitologías personales con la memoria colectiva de su pueblo.
El compromiso social de Amanda Mayor se intensificó tras la trágica muerte de su hijo, Fernando Piérola, en la Masacre de Margarita Belén en 1976.
Esta experiencia dolorosa la llevó a co-fundar la Asociación de Familiares y Amigos de Desaparecidos Entrerrianos (AFADER) en 1995, donde su arte se convirtió en un vehículo para visibilizar la lucha por la verdad y la justicia.
Su famosa obra, el “Monumento a la Memoria” en Plaza Sáenz Peña, se ha convertido en un símbolo de resistencia y reflexión en Paraná, siendo un sitio central para las conmemoraciones del 24 de marzo.
A lo largo de su vida, Amanda recibió numerosos premios y reconocimientos, como la distinción de Ciudadana Ilustre de Paraná y Resistencia.
Estos galardones reflejan no solo su talento artístico, sino también su papel crucial en la promoción de los derechos humanos en Argentina.
Falleció el 7 de junio de 2005, tras una enfermedad prolongada. Su familia y la comunidad local destacaron su legado artístico y su ferviente lucha por la memoria.
En su honor, se realizaron publicaciones postumas, como "Amanda, dolor y esperanza", que compilan escritos íntimos que revelan su amor y desesperación por su hijo desaparecido.
Hoy en día, su obra puede ser apreciada en diversos espacios públicos, incluyendo el Monumento a la Memoria en Paraná y la escultura de “El Principito” en Concordia.
Amanda Mayor no solo dejó un legado artístico, sino también un mensaje de esperanza y resistencia que continúa inspirando a nuevas generaciones en su búsqueda de justicia y memoria. Su vida y obra se convierten en un recordatorio palpable de que el arte tiene el poder de transformar, sanar y recordar.








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