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Tragedia en Texas por lluvias torrenciales

Inundaciones arrasan campamento cristiano y dejan 78 muertos, entre ellos 28 niñas

Rescatistas trabajan entre el lodo y los escombros del Camp Mystic, buscando a al menos 10 niñas y un monitor desaparecidos tras el desborde del río Guadalupe, que en menos de una hora subió casi 8 metros y arrasó todo a su paso.

Una devastadora inundación ha dejado al menos 78 muertos —28 de ellos menores— y más de 40 desaparecidos en Texas, tras un violento temporal que azotó la región desde la noche del viernes. La tragedia golpeó especialmente al Camp Mystic, un tradicional campamento cristiano para niñas ubicado a orillas del río Guadalupe, en las afueras de Kerrville.

La crecida súbita del río, que subió casi 8 metros en solo 45 minutos, destruyó casas móviles, cabañas y vehículos mientras las familias celebraban el fin de semana del 4 de julio. De las 750 niñas que asistían al campamento, al menos una decena permanece desaparecida, al igual que uno de sus monitores. Las autoridades confirmaron que 28 niñas fallecieron. Entre ellas, Renee Smajstrla, de 8 años, cuya foto sonriente contrasta con la devastación.

El vicegobernador Dan Patrick describió el evento como “una inundación destructiva” y aseguró que continúan las tareas de búsqueda y rescate. “Podrían estar incomunicadas, no necesariamente perdidas”, explicó, dando algo de esperanza a los padres que aún no han recibido noticias.

Más de 850 personas fueron rescatadas durante el sábado, mientras que helicópteros, drones y embarcaciones siguen operando en una zona sin electricidad, agua potable ni comunicación. El gobernador Greg Abbott advirtió que nuevas lluvias podrían complicar aún más la situación en las próximas horas. Se ha declarado el estado de emergencia en múltiples condados.

“Las operaciones de rescate no pararán hasta encontrar a cada persona”, afirmó el sheriff Larry L. Leitha, mientras el presidente Donald Trump calificó la tragedia como “estremecedora” y prometió asistencia federal inmediata.

Lo que hasta hace unos días era un lugar de juegos, oración y compañerismo, hoy es escenario de una de las peores catástrofes naturales en la historia reciente del estado. Las imágenes son desoladoras: colchones flotando, ositos embarrados, biblias abiertas sobre el barro y padres desesperados buscando noticias.

Camp Mystic, fundado hace casi un siglo, ha sido dirigido por generaciones de la misma familia. Hoy, su legado enfrenta una prueba dolorosa. La esperanza se aferra a cada minuto de búsqueda, mientras Texas llora a sus niñas.

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