Legislativas
¿Harán algo por la gente?

Abran al circo que llegaron los payasos: el Congreso intentará sesionar para tratar temas incómodos para el Gobierno

Universidades, Garrahan y DNUs, los temas a tratar este martes. (Dibujo: NOVA)

Este martes, la Cámara de Diputados se convierte en un escenario decisivo donde la oposición intentará avanzar con dos sesiones especiales, pese a que el Gobierno nacional sigue haciendo oídos sordos a reclamos urgentes que atraviesan a millones de argentinos.

El quórum, una vez más, será el principal obstáculo para debatir temas sensibles que la Casa Rosada prefiere seguir esquivando, a pesar del creciente malestar social.

El temario incomoda al oficialismo: aumento del financiamiento universitario, crisis del Hospital Garrahan, promoción de pequeñas y medianas empresas, y hasta una reforma del régimen de Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU).

Pero el Gobierno nacional se mantiene indiferente, encerrado en su lógica de ajuste y desinversión, mientras los gobernadores —acorralados por la caída de la recaudación y el abandono de la obra pública— empiezan a marcar distancia.

Este lunes por la tarde, los mandatarios provinciales se reunieron en el Ministerio de Economía con la expectativa de recibir una nueva propuesta del Ejecutivo. Sin embargo, como ya es costumbre, se fueron con las manos vacías. El desprecio por el federalismo es total: ni una oferta, ni un compromiso, ni una mínima señal de entendimiento.

En este contexto, los bloques opositores siguen divididos. El espacio Democracia para Siempre, que responde a Facundo Manes y Martín Lousteau, convocó una sesión para tratar temas clave.

Pero, contradictoriamente, rechazaron incluir iniciativas urgentes como el freno a la disolución del Instituto Nacional del Teatro y de la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares, además del intento de vaciar el Banco Nacional de Datos Genéticos.

Esta actitud generó una segunda convocatoria impulsada por Unión por la Patria y otros bloques, pero con escasas chances de concretarse.

Curiosamente, lo que sí aceptaron los moderados de Democracia para Siempre fue sumar proyectos para reducir las retenciones al campo, por presión de los legisladores cordobeses alineados con el gobernador Martín Llaryora.

La selectividad en el interés de los legisladores es evidente: lo que afecta a sectores poderosos avanza, lo que tiene que ver con salud, educación y cultura se relega.

Mientras tanto, en el Senado, los gobernadores ya preparan un proyecto para repartir el stock de Aportes del Tesoro Nacional con criterio coparticipable y modificar la distribución del Impuesto a los Combustibles. Una señal clara de que las provincias empiezan a buscar caminos propios ante la inacción del Gobierno nacional.

En Diputados, si todos los bloques opositores bajaran al recinto, habría quórum. Pero la presión de los gobernadores y las internas políticas amenazan con dejar vacías varias bancas. A esto se suman ausencias por "enfermedades" o trabajo territorial, que no hacen más que reflejar la falta de compromiso de algunos representantes en un momento clave.

Pese a todos estos obstáculos, existen temas que podrían avanzar si se consigue el número: el financiamiento universitario y la declaración de emergencia pediátrica (centrada en el Garrahan), por ejemplo, podrían lograr emplazamientos que fuercen a los libertarios a abrir comisiones estratégicas, como la de Presupuesto, hoy paralizada por el accionar del presidente de esa comisión, José Luis Espert.

La reforma del régimen de DNU es otro punto central. Busca poner límites al uso discrecional del Poder Ejecutivo, algo que incomoda profundamente a la Casa Rosada.

El proyecto propone plazos para su tratamiento, la posibilidad de que caigan con el rechazo de una sola Cámara y el tratamiento artículo por artículo. No es casual que el oficialismo se oponga con fuerza: perdería una herramienta clave de su gestión por decreto.

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