Lavrov se reunió con Kim Jong Un en Corea del Norte y refuerza el eje Moscú-Pyongyang
El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, se reunió este sábado con el líder norcoreano Kim Jong Un en la ciudad costera de Wonsan, en el este de Corea del Norte, en una señal clara del fortalecimiento de las relaciones entre Moscú y Pyongyang. El encuentro se produce en un contexto de mayor participación militar norcoreana en la guerra en Ucrania, según denuncias de inteligencia ucraniana.
La Cancillería rusa difundió una imagen del encuentro a través de Telegram, y confirmó que Lavrov también mantuvo una reunión con su par norcoreana, Choe Son Hui, como parte de la segunda ronda del “diálogo estratégico” bilateral. “Intercambiamos puntos de vista sobre la situación que rodea a la crisis ucraniana. Nuestros amigos coreanos confirmaron su firme apoyo a todos los objetivos de la operación militar especial”, dijo Lavrov en una conferencia de prensa, citado por la agencia estatal rusa TASS.
🇷🇺🇰🇵 Kim Jong-un recibe a Lavrov como el primer invitado extranjero en Wonsan
— RT en Español (@ActualidadRT) July 12, 2025
El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, confesó que no pudo resistirse a la tentadora invitación del líder de la República Popular Democrática de Corea, Kim Jong-un. pic.twitter.com/DbodTZHx5B
El viaje del jefe diplomático ruso tiene lugar mientras Corea del Norte se prepara para enviar entre 25.000 y 30.000 soldados adicionales a apoyar la ofensiva rusa, según la inteligencia de Kiev. Esta cifra se suma a los 11.000 efectivos norcoreanos desplegados el año pasado. El involucramiento de Pyongyang va más allá del personal: según un informe firmado por once Estados miembros de la ONU, en 2024 Corea del Norte envió al menos 100 misiles balísticos y 9 millones de proyectiles de artillería a Rusia.
Además, manuales de artillería norcoreanos han sido traducidos al ruso, lo que refleja el grado de interoperabilidad que ambas fuerzas armadas han alcanzado en los últimos meses. Imágenes satelitales muestran un constante tránsito de aviones de carga y barcos militares entre ambos países, lo que sugiere una operación logística sostenida.
En el terreno, los soldados norcoreanos viven en refugios subterráneos y combaten junto a las tropas rusas, especialmente en zonas como la región fronteriza de Kursk, donde contribuyeron a repeler incursiones ucranianas. Según funcionarios occidentales, cerca de 4.000 soldados norcoreanos han muerto o resultado heridos combatiendo en suelo ruso.
Mientras tanto, Rusia ha intensificado sus ataques aéreos sobre Ucrania en las últimas semanas. Este sábado, el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky denunció el segundo mayor ataque aéreo desde el inicio de la invasión, con 26 misiles de crucero y 597 drones lanzados durante la noche. Al menos dos personas murieron en la ciudad de Chernivtsi, y ocho más fallecieron durante el día en distintos puntos del país.
Los días previos también estuvieron marcados por ataques masivos: el miércoles, Rusia lanzó 728 drones y 13 misiles, y el jueves utilizó una nueva táctica de asedio simultáneo sobre Kyiv desde múltiples direcciones, desafiando las defensas ucranianas ya agotadas.
En paralelo, el presidente estadounidense Donald Trump volvió a criticar a su par ruso Vladimir Putin, acusándolo de “tonterías” en las conversaciones de paz y reafirmando su intención de aumentar el apoyo a Ucrania.
El eje Moscú-Pyongyang, revitalizado, podría no solo reconfigurar el tablero de la guerra en Ucrania, sino también alterar profundamente la dinámica de seguridad en el noreste asiático.








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