Martín Vestiga y el cierre de filas entre el PRO y LLA en territorio bonaerense
Sagaz como siempre. Intrépido e inquisidor. Adjetivos que sólo califican a Martín Vestiga, un asiduo colaborador de NOVA que vive trabajando y que, en sus ratos libres, investiga como pocos. Todo un adicto a su profesión.
Con el aire fresco propio de los bosques platenses y la promesa de un café cargado, Martín Vestiga se adentró esta semana en los pasillos y cafés conspirativos de la capital bonaerense.
Entre centenas de pasos apresurados, saludos protocolares y algún que otro codazo amistoso, logró sentarse a conversar con dirigentes de Propuesta Republicana (PRO) que, con cara de “nos vemos en las urnas”, le soltaron: “Los intendentes amarillos se reunirán con el armador bonaerense de La Libertad Avanza (LLA), Sebastián Pareja, para acordar los cabeza de secciones. Sin la Unión Cívica Radical (UCR), la cual todavía no decidió acordar”.
Martín Vestiga llegó al café ubicado frente a la Casa de Gobierno con dos objetivos claros: conseguir un buen espresso y averiguar si la UCR realmente estaba diluyendo el mate político (o si simplemente estaba perdiendo el sobrecito de azúcar).
Con su libreta en mano, se sentó a la mesa con los dirigentes de PRO, quienes llegaban con la solemnidad que caracteriza a quien cree que un buen apretón de manos vale más que mil discursos de campaña.
—Martín Vestiga: ¿Nos adelantás algo de ese encuentro misterioso?
—Dirigente PRO (mirando por encima de sus lentes de sol): Te juro que no hay cámaras detrás de esa palmera. Nos juntamos con Sebastián Pareja para definir quiénes van como cabeza de sección, pero ojo: la UCR todavía está retándose a sí misma, no sabe si subirse o no a este colectivo.
Mientras Martín Vestiga anotaba cada palabra con la precisión de un reloj suizo (o al menos con la torpeza de un despertador argentino), los dirigentes explicaron que, de momento, “la Unión Cívica Radical no dio el sí, no dio el no, ni siquiera respondió el mensaje de voz”.
Según uno de ellos, “los radicales están en modo ‘Netflix y pijama’: cómodos, viendo cómo se mueven los demás antes de decidir si aparecen en la foto”.
—¿Y si la UCR sigue dudando, terminarán definiendo todo entre PRO y LLA?
—Bueno, si la UCR no asoma, habrá que hacer un dúo dinámico entre PRO y La Libertad Avanza. ¡Imaginate la dupla! Uno pone los intendentes y el otro pone la chispa bonaerense de Sebastián Pareja.
Martín Vestiga, curioso como gato en tejado, quiso saber más sobre la figura de Sebastián Pareja, “ese que anda moviendo fichas como si fuera ajedrez tridimensional”.
Le comentaron que Pareja, conocido por su habilidad política para revivir locales de campaña y “transformar mates amargos en café con espuma de consenso”, tenía lista una hoja de ruta que algunos describen como “la partitura perfecta para ordenar las secciones”.
—¿Secreto de Estado o receta de abuela?
—¡Ambos! Pareja trae un recetario que incluye desde “Milanesas peronistas” hasta “Chorizos recargados de libertades”. Todo aderezado con un poco de “vamos a ganar” y un toque de “la política se hace con mates y asado”.
Mientras tanto, la UCR sigue sin definirse. En un guiño digno de telenovela, los radicales se excusan en que “están analizando las encuestas, los gráficos, el clima y hasta el horóscopo del mes que viene”.
Martín Vestiga trató de comunicarse con algún referente radical, pero su celular recibió solo silencio (y un mensaje de “¿Viste el último capítulo de la serie esa?”).
Según trascendió, algunos dirigentes radicales consideran que, si se suman ahora, perderán su encanto de “outsider respetable”.
Otros aseguran que, si esperan demasiado, terminarán con el “combo sold out” y sin lugar en la mesa de negociaciones. Sea como sea, en La Plata todo indica que la UCR se perfila como el ingrediente faltante en esta “panzada política” que prepara PRO con LLA.
Y solo me queda... ¡Llorar!








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