Cómo proteger el cabello del daño solar y evitar el frizz, la resequedad y la pérdida de color
Con la llegada del verano, el cabello queda expuesto a un combo agresivo: sol, cloro, agua de mar y humedad. Y aunque solemos pensar en protector solar solo para la piel, la fibra capilar también sufre. “El primer signo es el aclaramiento desigual, esas mechas más claras que no estaban ahí. Es el equivalente a una quemadura solar, pero en el pelo”, explica la dermatóloga y tricóloga Vanina Gegdyszman (MN 144999).
La radiación UV actúa en tres niveles: degrada la película lipídica externa, vuelve permeable la fibra y luego penetra hasta la corteza, dañando proteínas y lípidos esenciales. La UVB afecta la superficie; la UVA, más profunda, impacta en brillo, elasticidad y resistencia. El resultado: frizz, sequedad, puntas abiertas, textura áspera y pérdida de color.
ya comenzó la verdadera batalla para las q nos planchamos el pelo en verano pic.twitter.com/P9rAzx0AsH
— lu.u (@neyiturro) November 13, 2025
Cómo prevenir el daño según tu tipo de cabello
La especialista recomienda incorporar fotoprotectores capilares, aplicarlos con el pelo húmedo antes de la exposición y reaplicarlos después del mar o la pileta. También combinarlos con gorros o pañuelos en horarios de mayor radiación. “En cabellos canosos, rubios o decolorados, lo ideal es usarlos diariamente: la diferencia en marzo es enorme”, asegura Gegdyszman.
Para reforzar el cuidado, distintas líneas ofrecen protección UV, nutrición y reparación profunda:
- Vichy desarrolló un óleo multipropósito para cuerpo, rostro y cabello que crea una película protectora contra la radiación, hidrata y suaviza gracias al escualeno y la vitamina E. Es liviano, no pegajoso y apto para aplicar en largos y puntas.
- Kérastase propone su línea Soleil —shampoo nutritivo, máscara revitalizante y bruma bifásica— que elimina residuos de cloro, sal y arena, hidrata con agua de coco y vitamina E, controla el frizz y protege el color mediante filtros UV. Su óleo bruma Huile Sirène también realza ondas y aporta brillo.
- L’Oréal Professionnel creó Vitamino Color Spectrum, enfocada en cabellos teñidos: preserva la intensidad del color, evita el lavado prematuro y brinda brillo prolongado. Su combinación de ácido cítrico y ácido ferúlico protege la fibra desde adentro y actúa como barrera antioxidante. El Glass Shine Sérum sella cutículas, controla frizz, protege del calor y bloquea la radiación UV.
- Para cabellos dañados, Absolut Repair Molecular trabaja a nivel interno para reparar estructuras comprometidas. Su óleo bifásico de reparación profunda combina activos que ingresan a la fibra con una fase oleosa que reconstruye la barrera lipídica y mantiene el frizz a raya durante días.
- L’Oréal Paris Elvive ofrece el Serum Extensión de Brillo Glycolic Gloss, que aporta protección UV, suavidad, brillo y sellado de cutículas como último paso de la rutina.
- Garnier Fructis Hydra Liss, con keratina vegetal y aceite de argán, reduce el frizz, aporta suavidad y protección UV con fórmulas veganas y envases reciclados.
El sol y el color: una combinación peligrosa
La radiación UV oxida la melanina y degrada queratina y lípidos internos. Por eso incluso los cabellos no teñidos se aclaran sin intención. “En marzo llegan muchas consultas de pacientes que dicen ‘mi pelo está más claro y rebelde’. Eso es fotodaño”, remarca la tricóloga.
Conclusión
El verano no tiene por qué dejar el pelo opaco, seco o quebradizo. Con fotoprotectores, productos adecuados y hábitos simples —enjuague después de la pileta o el mar, protección física, rutinas nutritivas— es posible disfrutar del sol y llegar al final de la temporada con el cabello sano, fuerte y luminoso.








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