Perfiles Urbanos
Gran legado

María Esther de Miguel, la mujer que hizo de Entre Ríos un relato para contar

María Esther de Miguel nació el 1 de noviembre de 1925 en la localidad de Larroque, provincia de Entre Ríos.
La escritora entrerriana en sus años formativos, cuando cultivaba su vocación literaria.
La escritora entrerriana en sus años formativos, cuando cultivaba su vocación literaria.
Durante una jornada de firma en Buenos Aires, la autora comparte un momento cercano con su público.
Durante una jornada de firma en Buenos Aires, la autora comparte un momento cercano con su público.
María Esther de Miguel retratada en su ambiente de trabajo, rodeada de sus textos y libreta de apuntes.
María Esther de Miguel retratada en su ambiente de trabajo, rodeada de sus textos y libreta de apuntes.
Fotografía "artística" de la reconocida escritora entrerriana.
Fotografía "artística" de la reconocida escritora entrerriana.
La casa que María Esther de Miguel donó a su ciudad natal, Larroque (Entre Ríos), convertida hoy en centro cultural.
La casa que María Esther de Miguel donó a su ciudad natal, Larroque (Entre Ríos), convertida hoy en centro cultural.

Con una pluma sensible y una mirada profunda, María Esther de Miguel narró el alma entrerriana en cada una de sus obras. Su legado literario continúa vivo, recordando que la palabra puede ser memoria, identidad y territorio.Biografía

María Esther de Miguel nació el 1 de noviembre de 1925 en la localidad de Larroque, provincia de Entre Ríos.

Hija de un inmigrante español y de madre judía, creció en un ambiente que le permitió desarrollar muy pronto su vocación literaria: a la edad de ocho años ganó un concurso literario en la escuela.

Se formó como maestra en zonas rurales y luego se trasladó a la Ciudad de Buenos Aires, donde estudió Letras en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y obtuvo una beca para estudiar literatura en Italia.

En un tramo de su vida ingresó a la congregación religiosa de las Paulinas de la Obra Cardenal Ferrari como laica; dirigió la revista “Señales” desde 1957 hasta 1964. Más adelante dejó la vida religiosa activa para dedicarse plenamente a la escritura, al periodismo y al campo de la crítica literaria.

Falleció el 27 de julio de 2003 en Buenos Aires.

Trayectoria y logros

De Miguel fue autora de cuentos, novelas históricas, biografías y artículos literarios. Algunas de sus obras más destacadas: Los que comimos a Solís, Espejos y daguerrotipos, En el campo las espinas, El general, el pintor y la dama, Las batallas secretas de Belgrano, La amante del restaurador.

Su primer libro de cuentos, Los que comimos a Solís (publicado originalmente en 1965), fue reeditado recientemente, siendo reconocido como parte de la memoria literaria del litoral entrerriano.

Más allá de la creación literaria, dirigió la revista “Señales” en un momento clave de la cultura argentina, abriendo espacios para escritores de variadas tendencias.

María Esther de Miguel fue además, miembro del Consejo de Administración de la Fundación El Libro y directora del Fondo Nacional de las Artes.

Su obra literaria, aunque centrada en contextos históricos, mantiene una mirada profunda sobre la identidad, el litoral argentino, el paisaje social, la infancia, el monte, el silencio. Por ejemplo, se señala que sus cuentos “siguen interpelándonos con una mirada que combina sensibilidad, crudeza y poesía”.

La importancia de sus obras para Entre Ríos

María Esther de Miguel constituye una de las voces más significativas de la literatura entrerriana y argentina del siglo XX. Nacida en Larroque y siempre vinculada a su tierra natal, su producción literaria rescata no solo episodios históricos sino también la memoria del mundo rural, del interior, del litoral.

La provincia de Entre Ríos reconoce su legado: su ciudad natal, Larroque, la recuerda mediante la Casa Museo “La Tera” y la Municipalidad organiza actividades culturales en su nombre.

Además, la reedición de sus obras y la compilación de su producción en la Feria del Libro de Buenos Aires, con el apoyo del Gobierno de Entre Ríos, permiten que su voz siga vigente para nuevas generaciones.

Su estilo y temas recurrentes

Su narrativa transita mundos del litoral: monte, pueblos, ríos, infancia, silencios, desamparo.

Usa tanto la novela histórica como el cuento para explorar identidades, memoria colectiva, tiempo, paisaje argentino.

Hay en su obra un compromiso con la cultura y con el lugar de la mujer: se la destaca como “gran defensora de las mujeres” en un tiempo donde el feminismo no se reconocía tan explícitamente.

El legado y reconocimientos

Su obra sigue siendo objeto de investigación: la docente e investigadora Daniela Churruarín publicó biografías, antologías y trabaja en la digitalización de su archivo personal. En 2025 se presentó la reedición de Los que comimos a Solís en la Casa de Entre Ríos (Buenos Aires) con motivo del centenario de su nacimiento.

En su ciudad natal (Larroque), su figura simboliza un puente entre la cultura entrerriana, la literatura nacional y las raíces regionales.

María Esther de Miguel no fue solo una escritora, sino también una gestora cultural, crítica literaria y formadora de espacios de escritura y reflexión. Su vínculo con Entre Ríos y su mirada sobre el litoral hacen que su legado sea doble: literario y regional.

Lectores: 699

Envianos tu comentario

Nombre:
Correo electrónico :
Comentario: