VIDEO | Jubilados marchan cada miércoles frente al Congreso para exigir una vida digna
Con heridas, bastones y una convicción inquebrantable, cientos de jubilados se concentran semana a semana frente al Congreso. Mabel, una de las manifestantes agredidas, y el dirigente Carlos Raimundi contaron a NOVA por qué siguen en la calle.
Cada miércoles, el Congreso de la Nación se convierte en el epicentro de un reclamo que no cesa: el de los jubilados que piden una vida digna. Sin importar la lluvia o el sol, hombres y mujeres mayores llegan con sus carteles, sus historias y sus heridas a la plaza frente al Parlamento, en una marcha que ya se volvió símbolo de resistencia.
Mabel, una de las manifestantes que participa desde hace años, relató a NOVA el calvario que vivió en una de las últimas movilizaciones. “El 24 me golpearon en la cabeza y terminé con traumatismo de cráneo. Después me fracturé la rodilla y un dedo. Tengo que operarme, pero igual vengo como puedo”, contó con la voz entrecortada. “Vivo de 300 mil pesos, que es la pensión de mi marido. No insulto, no grito, solo vengo a hacer acto de presencia. Pero faltar no voy a faltar, porque si dejo de venir, ganan ellos”.
La historia de Mabel no es aislada. Muchos jubilados llegan con dolencias físicas y una economía que no les alcanza ni para lo básico. Pese a todo, el espíritu de lucha se mantiene firme. “Estoy luchando para que nos paguen más, porque lo que cobramos no alcanza para vivir. Pero parece que a nadie le importa”, lamentó la mujer.
El dirigente Carlos Raimundi, presente también en las movilizaciones, destacó el sentido político y social de esta persistencia. “La marcha sigue siendo parte del pueblo que no se resigna. Mucha gente se resguardó del caos económico, pero eso no significa que avale el modelo de saqueo. Tenemos que demostrar que se puede salir adelante con una economía que funcione, con trabajo y con consumo”, expresó en diálogo con NOVA.
Raimundi insistió además en que los sectores populares deben sostener la unidad frente a un contexto de ajuste y pérdida de derechos: “Teniendo un enemigo que nos está quitando todo, no podemos priorizar nuestras disputas internas. Lo central es el combate al proyecto de saqueo del país”, subrayó.
Así, entre bastones, pancartas y memorias de lucha, los jubilados vuelven cada miércoles a recordarle al poder político que detrás de los números hay personas. Personas que trabajaron toda su vida y hoy siguen en pie, reclamando lo que les corresponde.








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