Judiciales y Policiales
¿Se terminan las fiestitas?

San José 1111 parece la cueva de Alí Babá y los 40 ladrones: la Justicia podría restringir las visitas a la chorra CFK

La iniciativa surge debido a que la condenada Cristina Fernández de Kirchner está utilizando su prisión domiciliaria como una base de operaciones en la que recibe constantemente a grupos de personas. (Dibujo: NOVA)

Desde que la Justicia condenó a Cristina Fernández de Kirchner por corrupción en la causa Vialidad y le ordenó que cumpla sentencia en su domicilio, el concheto departamento de la chorra, ubicado en San José 1111, se ha convertido en una versión moderna de la cueva de Alí Babá y los 40 ladrones.

Lejos de mantener un perfil bajo como correspondería para alguien privado de libertad por haberle afanado al pueblo, Cristina ha transformado su domicilio en una base de operaciones políticas en la que recibe no solo a personas de modo individual, sino incluso grupos, como ocurrió recientemente con una comitiva de nueve economistas que fueron a visitarla en patota.

Parece ser que ésta última provocación fue la gota que derramó el vaso, y ahora los jueces del Tribunal Oral Federal 2 (TOF 2) analizan imponer restricciones más estrictas al régimen de visitas que disfruta desde que cumple arresto domiciliario.

Según fuentes judiciales, la reciente reunión, difundida por la propia ex mandataria en redes sociales, fue considerada cayó muy mal en el tribunal que, hasta ahora, había mostrado una notable flexibilidad frente a los pedidos de autorización.

Hasta la fecha, el juez Jorge Gorini, encargado de ejecutar la pena, había avalado todas las solicitudes presentadas por el abogado Carlos Beraldi. Pese a que el tribunal había establecido pautas claras —permitir el ingreso de abogados, médicos, familiares y custodios sin autorización adicional— la chorra sumó por su cuenta nuevas categorías: contadores, apoderados, militantes, funcionarios y dirigentes políticos de variado origen.
Ninguno de esos agregados fue objetado en su momento.

A lo largo de su arresto domiciliario, la ex Presidente no paró de tirar de la cuerda, hasta el punto de transformar su departamento en un centro político permanente. Por allí pasaron desde Lula da Silva y Silvio Rodríguez, hasta intendentes, gobernadores, candidatos de su espacio e incluso figuras internacionales. Todas esas visitas fueron autorizadas en base a fundamentaciones “muy genéricas”, que nunca despertaron reparos del Tribunal… hasta ahora.

La gota que derramó el vaso

La frutilla del postro que terminó por detonar la bronca de los jueces fue, como se mencionó previamente, la publicación del lunes por el Día del Militante. Cristina Kirchner posó junto a un grupo de economistas que —según ella— representaban a más de 80 profesionales y le presentaron propuestas de un modelo productivo para el país.

El detalle clave: el pedido de visita no especificaba que los asistentes ingresarían como parte de una comitiva numerosa. Para la Justicia, esa omisión no fue casual y configuró un intento más de Cristina por estirar hasta el límite las condiciones de su arresto domiciliario.

El TOF 2 evalúa ahora dos medidas concretas: exigir fundamentaciones más precisas para cada visita, e imponer nuevas restricciones, de modo que no vuelva a repetirse una reunión como la difundida.

En los tribunales de Comodoro Py interpretan este episodio como parte de un comportamiento sistemático. “Es una constante provocación”, aseguró una fuente judicial. Incluso vinculan esta actitud con lo ocurrido en el juicio por los Cuadernos de las Coimas, donde Cristina Kirchner se negó reiteradamente a mostrarse en cámara durante las audiencias, pese a las indicaciones del tribunal.

Con la condena firme desde junio y un historial de tensiones permanentes con los jueces, el clima en torno a la ex mandataria vuelve a cargar de fricción. Lo que para cualquier otro detenido sería un régimen de visitas excepcionalmente amplio, para Cristina Kirchner parece haber sido apenas un punto de partida para desafiar los límites.

Ahora, con el TOF 2 evaluando un endurecimiento de las condiciones, la chorra podría experimentar, por primera vez desde su detención domiciliaria, un freno efectivo a su uso político del encierro.

Lectores: 792

Envianos tu comentario

Nombre:
Correo electrónico :
Comentario: