Los reyes Felipe y Letizia deslumbran en China: una ceremonia majestuosa en la plaza más grande del mundo
Los reyes Felipe y Letizia protagonizaron este miércoles uno de los momentos más imponentes de su gira por China, en el marco de su primer viaje de Estado al país asiático. La jornada incluyó una ceremonia de bienvenida de gran despliegue en la Plaza de Tiananmen, la más grande del mundo, donde fueron recibidos por el presidente Xi Jinping y la primera dama Peng Liyuan con todos los honores.
El acto, cargado de simbolismo y protocolo, combinó una puesta en escena cinematográfica con los elementos más tradicionales del ceremonial chino: alfombra roja, formaciones militares perfectamente sincronizadas, himnos nacionales y una ofrenda floral ante el Monumento a los Héroes del Pueblo, en el corazón político de Pekín. Las imágenes, difundidas por medios locales e internacionales, muestran a los monarcas españoles en un ambiente solemne y monumental.
La visita de los reyes tiene un propósito estratégico: reforzar las relaciones diplomáticas y económicas entre España y China, en un contexto global donde ambas naciones buscan estrechar la cooperación. Según fuentes oficiales de la Casa Real española, el viaje apunta a “impulsar las oportunidades empresariales y promover la proyección cultural de España en Asia”.
En los días previos, Felipe VI y Letizia realizaron una primera escala en Chengdu, donde mantuvieron encuentros con autoridades locales, empresarios y representantes culturales. También participaron de una cena privada con Xi Jinping y su esposa, Peng Liyuan, en un gesto de cordialidad que anticipó el tono de esta visita oficial.
Durante el acto en Tiananmen, la reina Letizia acaparó todas las miradas con un elegante traje rojo, color que en la cultura china simboliza la prosperidad y la buena fortuna. Felipe VI, por su parte, destacó con un porte solemne, saludando a la Guardia de Honor mientras se escuchaban los himnos nacionales.
El encuentro en la Plaza Tiananmen es considerado uno de los puntos culminantes del viaje de Estado, no solo por su magnitud simbólica, sino también por el mensaje político que implica: España y China buscan relanzar su vínculo en materia de comercio, turismo, sostenibilidad y cultura.
En los próximos días, la agenda real incluye reuniones con representantes de empresas tecnológicas, visitas a instituciones educativas y un acto cultural conjunto que cerrará el viaje con una exposición sobre arte español contemporáneo en Pekín. La gira se perfila como una de las más ambiciosas y diplomáticamente significativas del reinado de Felipe VI.








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