Información General
En diálogo con Mimi Dominici

VIDEO | Nicolás Santoro, un padre destrozado porque no le permiten ver a su hijo

En una entrevista con la periodista platense Mimi Dominici, Nicolás Santoro cuenta entre lágrimas que está destrozado por no poder ver a su hijo hace más de dos años.

Por Mimi Dominici (*), especial para NOVA

En una entrevista con la periodista platense Mimi Dominici, Nicolás Santoro cuenta entre lágrimas que está destrozado por no poder ver a su hijo hace más de dos años.

Dicen que las denuncias falsas son solo un 1 por ciento, pero viendo la realidad de padres como Nicolás, habría que revisar esas encuestas, porque no reflejan lo que realmente sucede.

Todos conocemos a alguien un amigo, un familiar, un compañero que ha sido víctima de una falsa denuncia y, como consecuencia, fue separado injustamente de sus hijos.

No negamos la existencia de la violencia ni de los abusos; todo lo contrario. Lo que pedimos es que las denuncias sean revisadas con mayor eficacia y rapidez, para dar de baja las que no son verdaderas y destinar los recursos del Estado a las verdaderas víctimas.

La historia de Nicolás Santoro conmueve y duele. Es la historia de un padre que fue denunciado y separado cruelmente de su hijo, y que hoy solo pide algo tan humano como poder volver a abrazarlo. Hace más de dos años que no puede verlo.

“Pienso todo el tiempo si todavía se acuerda de mí”, dice quebrado entre lágrimas. “Tiemblo al imaginar que se le estén borrando los recuerdos de cuando estábamos juntos. Estoy destrozado, desgarrado por dentro, y mi hijo está creciendo sin su padre que lo ama. A la justicia no le importa nada”.

Nicolás relata que, tras investigar por su cuenta, descubrió que detrás de su caso hay nombres conocidos.

“Participa una famosa asociación llamada Salud Activa, la misma que estuvo involucrada en el caso de Pablo Ghisoni”, afirma.

Su único pedido es claro y desesperado: que se ordene la revinculación con su hijo. “La justicia no es mala… solo que no les importa. Y todavía tenemos que dar gracias de no estar presos. No se toman ni el trabajo de mirar las pruebas que presenté. Si vieran solo una, se caería todo, pero no les importa investigar. Los hombres estamos destrozados, y los derechos del niño, ¿a nadie le importan? Nos borran de la vida de nuestros hijos, a nosotros y a toda la familia paterna".

La voz de Nicolás es la de muchos padres que hoy claman por justicia, por sus hijos, por verdad. No se trata de bandos ni de género; se trata de humanidad, de mirar a los niños que crecen sin la mitad de su historia, y de reparar un sistema que, en nombre de la protección, a veces termina destruyendo familias enteras.

(*) Comunicadora pública y política.

Lectores: 1065

Envianos tu comentario

Nombre:
Correo electrónico :
Comentario: