¿Nos quedamos sin asado para Navidad?: el precio de la carne se disparó más de 8 por ciento y prevén más aumentos
El sueño del asado en las fiestas empieza a volverse una ilusión cada vez más cara. Según los datos del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna (IPCVA), en octubre los precios de los cortes de carne vacuna subieron en promedio 2,8 por ciento en el AMBA, pero el asado, ícono del parrillero argentino, se disparó 8,2 por ciento en un solo mes.
El aumento no vino solo. La picada especial subió 6,1 por ciento y el matambre 5,5 por ciento, mientras que el osobuco fue el único corte que mostró una leve baja del 0,4 por ciento. El resto se movió apenas: el lomo y la carnaza común treparon 0,2 por ciento y la tortuguita 1,3 por ciento.
SUBEN LOS PRECIOS MAYORISTAS DE LA CARNE: ¿QUÉ LE ESPERA A LO CONSUMIDORES?
— Hernán Letcher (@hernanletcher) November 6, 2025
En la última semana de octubre y primeros días de noviembre, los precios de la carne vacuna, tanto en novillo como novillito, aumentaron de manera significativo. De sostenerse estos niveles a lo largo de… pic.twitter.com/sJbqoYC0MK
Dardo Chiesa, coordinador de la Mesa Nacional de Carnes, explicó que la suba del asado se debe a una combinación de factores: mayor consumo por el Día de la Madre y los feriados del mes, además de días de lluvias que complicaron la oferta. Pero las razones de fondo parecen ir más allá de las celebraciones.
“Está faltando hacienda, hay poca oferta de ganado y el sector de exportación está buscando novillos que no hay y se está llevando los novillos para recriarlos. Al faltar ganado, sube el precio. Y esto va a seguir así de ahora en adelante, por más que cada vez se venda menos carne en el consumo”, advirtió Sergio Pedace, vicepresidente de la Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores (CAMYA).
Desde el Centro CEPA alertaron que los precios del novillo y novillito aumentaron de forma significativa a fines de octubre y principios de noviembre. Si esta tendencia se mantiene, el promedio de noviembre quedaría 8,5 por ciento por encima del de octubre.
Además, remarcaron que “el sostenido aumento de los precios mayoristas de novillo y novillito puede derivar en las próximas semanas en una fuerte suba para los consumidores”.
Hasta septiembre, los precios de la carne acompañaban la inflación general, pero en los últimos días del mes pasado comenzaron a despegarse del IPC. La situación preocupa, sobre todo porque la suba se da en medio de un consumo interno en caída.
En el AMBA, el kilo de asado de tira se ubicó en 7.585 pesos, mientras que otros cortes de la parrilla también se fueron por las nubes: el vacío cuesta 8.749 pesos, la tapa de asado 7.409 pesos y el matambre 7.830 pesos. El promedio general de la carne vacuna llegó a 7.878 pesos por kilo.
Mientras tanto, el pollo sigue siendo la opción más accesible, con un promedio de 2.862 pesos por kilo, aunque su precio también subió 21,9 por ciento en el año. El pechito de cerdo, en tanto, cuesta 5.682 pesos y aumentó 12,7 por ciento en lo que va de 2025.
La diferencia entre comprar en carnicerías o en supermercados también pesa. En los locales de barrio, la carne vacuna subió 3 por ciento en octubre y acumula un 64,8 por ciento interanual. En los supermercados, el incremento mensual fue de 2,6 por ciento y del 54,1 por ciento en comparación con el mismo mes del año pasado.
En promedio, los precios en los supermercados siguen siendo algo más bajos: con el valor de un kilo en góndola puede comprarse apenas 0,96 kilos en una carnicería. Pero eso no alcanza para aliviar el impacto en el bolsillo: el clásico asado argentino parece cada vez más lejos de la mesa popular.
Según el IPCVA, con el precio de un kilo de asado hoy se pueden comprar 3,1 kilos de pollo fresco, un 9,8 por ciento más que el año pasado. Y si se compara con el cerdo, un kilo de asado equivale a 1,5 kilos de pechito, 5,9 por ciento más que en 2024.








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