VIDEO | "Sin deuda no hay plata": Kicillof en guerra total con La Cámpora y fuego amigo por la "caja" bonaerense
El Presupuesto 2026 en Buenos Aires ya no es un documento técnico: es una guerra declarada dentro del peronismo. Axel Kicillof, en modo “profesor inflexible”, decidió atar los fondos para los municipios al endeudamiento provincial, y lo dijo sin vueltas: “sin deuda, no hay plata”.
La frase encendió la mecha. Intendentes K, camporistas y libertarios salieron a cruzarlo por igual, acusándolo de extorsionar a los municipios y de manejar la caja con el dedito académico.
Mayra Mendoza habló sobre el presupuesto que presentó Kicillof y pidió por el fondo a los municipios. Mientras hablaba pasó Ricardo Alessandro y le dijo: “Viva Perón”. Ella respondió con otro: “Viva Perón” al intendente que días atrás no ahorró en críticas hacia La Cámpora y… pic.twitter.com/jhLi5V9WKT
— Andrés Sosa (@Sosandres) November 3, 2025
Con solo recortar el gasto de personal entre 1,5 y 2 %, la provincia de Buenos Aires tendría déficit cero y evitaría pedir un endeudamiento excesivo. Lo que falta es voluntad política para equilibrar las cuentas públicas! @Kicillofok
— Diego Valenzuela (@dievalen) November 6, 2025
Pero el verdadero estallido llegó desde su propio espacio: Mayra Mendoza, figura de La Cámpora, lo despachó con ironía: “Vine con un cuadernito a anotar los números del fondo… pero no había nada". Traducción libre: el gobernador les cerró la canilla.
En paralelo, los operadores de Máximo Kirchner ya hablan de “un Axel que se cree presidente de Suiza, pero gobierna la provincia más rota del país”. La relación entre ambos está quebrada. Kicillof juega su propio ajedrez político y La Cámpora se lo quiere comer de un solo movimiento.
El gobernador busca endeudarse por casi 2 mil millones de dólares y promete que un 8 por ciento será para los municipios. Pero si la Legislatura no aprueba el paquete completo, los intendentes se quedan mirando desde la tribuna.
Mientras tanto, el peronismo bonaerense se devora a sí mismo. Kicillof, encerrado en su Palacio de La Plata, habla de recaudación y coparticipación; La Cámpora habla de traición y abandono. Entre tanto fuego cruzado, los intendentes ruegan que les paguen los sueldos y la provincia sigue prendida fuego.
El manual camporista lo define así: “Cuando un compañero te cierra la caja, deja de ser compañero". Y Kicillof parece no haberlo leído.








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