Gremiales
Tres horas de charla, cero decisiones

Más perdidos que turco en la neblina: la CGT sigue en asamblea eterna luego de la dura derrota del peronismo

Los “kuka tira piedras” de la CGT quedaron tan desorientados tras la aplastante victoria del Gobierno en las elecciones que ahora permanecen en una charla eterna intentando descubrir cómo boicotear el plan económico. (Dibujo: NOVA)

Durante más de tres horas, la Confederación General del Trabajo (CGT) debatió este jueves cómo enfrentar la nueva reforma laboral impulsada por el Gobierno, pero el encuentro terminó sin una definición concreta.

Pese al tono encendido de algunos discursos, los gremialistas resolvieron un tibio “mix de acciones” que incluye seguir negociando en el Consejo de Mayo, mantener contactos con gobernadores y legisladores, y evaluar la posibilidad de recurrir a la Justicia o convocar a medidas de fuerza “si hiciera falta”.

El encuentro, que se realizó en la sede de la UOCRA y reunió a unos 64 sindicatos, sirvió también como catarsis tras la derrota electoral del peronismo y el triunfo de Javier Milei. En la mesa se cruzaron reproches, autocríticas a medias y promesas de “unidad”, aunque quedó claro que el movimiento obrero sigue dividido.

Entre los asistentes estuvieron Gerardo Martínez, Héctor Daer, Hugo Moyano, Armando Cavalieri, José Luis Lingeri, Sergio Romero, Víctor Santa María, Omar Plaini, Maia Volcovinsky y Cristian Jerónimo, entre otros.

Pero hubo ausencias notorias: el sector de Luis Barrionuevo pegó el faltazo en desacuerdo con la idea de que Jerónimo integre el próximo triunvirato de la CGT. Tampoco asistieron referentes del transporte como Mario Calegari (UTA) y Omar Maturano (La Fraternidad).

En cambio, sí participaron dirigentes del sindicalismo kirchnerista que habitualmente se mantienen al margen, como Abel Furlán (UOM) y Mario Manrique (SMATA), quien incluso había renunciado a la central obrera el año pasado.

Durante el debate, se discutió la supuesta “reforma laboral extrema” que, según la CGT, no refleja lo que se consensúa en el Consejo de Mayo.

Martínez aclaró que “nunca se plantearon propuestas como reducir indemnizaciones o cambiar la jornada laboral”, aunque reconoció que existen diferencias internas en el Gobierno entre el ala dura de Federico Sturzenegger y Luis Caputo, y la más dialoguista de Guillermo Francos y Julio Cordero.

A pesar del discurso combativo, la CGT decidió seguir negociando hasta diciembre y solo “si el Gobierno avanza sin consenso”, evaluar un plan de lucha con paros y movilizaciones.

También buscarán apoyo de gobernadores y legisladores para frenar una eventual reforma unilateral. “Si quieren reeditar el DNU 70, el repudio será absoluto y daremos batalla en la Justicia”, advirtió uno de los jefes sindicales.

Por fuera del tema laboral, se avanzó en la organización del congreso del 5 de noviembre en el estadio Obras Sanitarias, donde se elegirá la nueva conducción que tendrá mandato hasta 2029. Aunque nadie duda de que se mantendrá el esquema del triunvirato, todavía no están definidos los nombres.

Los más firmes son los de Jerónimo y Jorge Sola, mientras que el tercer lugar se disputa entre Argüello (Camioneros) y Volcovinsky (judiciales).

La incógnita es si el sector de Barrionuevo volverá a la mesa o quedará afuera, mientras la CGT sigue mostrando que, entre discursos encendidos y reuniones interminables, el poder real del sindicalismo se diluye cada vez más.

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