Rosca sin fin: el radicalismo bonaerense no puede evitar la interna y ponen el ojo en los padrones
Lo que la gran mayoría de los dirigentes abadistas quería evitar no pudo darse. Pese a que se negocia contrarreloj, los boina blanca bonaerenses oficializarán este viernes a última hora la conformación de dos listas que competirán por el sillón del Comité Provincial.
El escenario político dentro del radicalismo pasa por dos postulantes: Por un lado, los que quieren avanzar en una alianza con Casa Rosada y, pese a los agravios, ser “una oposición responsable” y “acompañar el proceso político”. Del otro lado, están los radicales que quieren mostrarse como oposición a Javier Milei y a Axel Kicillof. “Ser oposición no se negocia”, repiten.
Tras un acuerdo entre Manes y Lousteau, Pablo Domenichini disputará la presidencia del comité bonaerense de la UCR con Miguel Fernández, el candidato que impulsa el oficialismo de Abad.https://t.co/JoJoB8ZiH4
— El Ágora Digital (@elagoradigital) September 2, 2024
En esa disputa están los hombres que se encolumnan detrás del exintendente de Trenque Lauquen, Miguel Fernández, presentado como prenda de unidad, aunque lejos de juntar a los dirigentes que se referencian con Facundo Manes y Martín Lousteau.
Del otro lado de la grieta, el acuerdo entre el senador nacional Martín Lousteau y el diputado nacional, Facundo Manes, proponen la dupla de legisladores provinciales Pablo Domenichini y Nazarena Mesías para competir por el sillón que hoy tiene Maximiliano Abad.
Sin embargo, la preocupación que comenzó a madurar en los últimos días en el sector opositor fue el padrón electoral que tiene el partido centenario y que sospechan sobre un engrosamiento de las filas en los últimos días.
Uno de los hombres cercanos a Manes en la provincia advirtió a NOVA que “por el momento no sabemos cómo están los padrones” y que existe otra cosa que consideran “más grave”. “Hace años que los afiliados no tienen lugar en el partido, va a ser difícil que se acerquen a votar”.
Este último punto es algo que preocupa al oficialismo. Si bien controlan 110 distritos entre oficialistas y aliados, la preocupación pasa por “el descreimiento” de la representación de los afiliados en un contexto económico difícil.
“Es un error ir a internas, y más con el escenario que el Senado nacional en cualquier momento te cambia el sistema electoral y elimina las PASO”, reprochan en uno de los sectores más importantes aliados de Maximiliano Abad.
Ahora se espera que en este mes que queda para la campaña se pueda afinar la convocatoria y que la elección del radicalismo no terminé en un papelón por la falta de concurrencia a las urnas.








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