VIDEO | De Córdoba al mundo: curiosidad, viajes y una forma distinta de disfrutar la vida sin miedos
Por Leandro Millán, especial para NOVA
Para contar los kilómetros que este cordobés de pura cepa ha recorrido en la ruta, hay que juntar varios ceros. Autogestión viajera, sintiendo cada instante del presente y buscando un estilo de vida distinto y sano, con la curiosidad como motor para moverse.
Maximiliano García desborda de espíritu viajero y conoce más de la mitad de los países de Latinoamérica. En una nueva sección de Perfiles Urbanos de NOVA, el viajero cordobés expresó: "Cuando decidí viajar por primera vez, me motivó la curiosidad y el haber pasado muchos años sin conocer otros lugares. Comencé por el norte argentino, pasé por Bolivia, Perú y, cuando crucé a Brasil por el Amazonas, me quedé más de un año. En total, ese viaje fueron dos años."
Haciendo esforzar la memoria del trotamundo, calculó: "Después de ese primer viaje, ya nada fue igual. Hubo varios viajes más y ya superé los 50.000 kilómetros, muchos de ellos en bicicleta. Me gusta motivar a la gente a viajar, y si es en dos ruedas, mejor."
Retomando las experiencias de su primer viaje, comentó: "Me enamoré de la cultura de Brasil, su comida, la alegría de la gente y mi espíritu se llenó luego de haber escuchado la motivación de mi interior que me llevaba a buscar algo nuevo para mi vida."
Y agregó: "Ese primer viaje me abrió la cabeza totalmente. Me sorprendió saber que hay gente que vive tan cerca nuestro y de una manera tan distinta. Cuando uno tiene la posibilidad de viajar y vivir en otras culturas, ya nada es lo mismo; la perspectiva y visión de todo lo que nos rodea se transforman."
Pero como no todo en la vida es viajar, también el Negro García se refirió al después: "Amé volver a Córdoba. También me gustó porque, a la vuelta de un viaje largo mochileando, te das cuenta de todos los privilegios que tienes en Argentina y viviendo en tu casa, pero a la vez sentía que solo había conocido una parte chiquita de Latinoamérica."
Claramente, su espíritu viajero no se podía quedar quieto: "Me colgué la mochila de nuevo y me fui a Colombia, crucé en lancha hasta Panamá y, de ahí, en caravana con varias bicicletas hasta México, donde me tocó la pandemia y tuve que trabajar, pero también empecé un sueño: la redacción y venta de mi libro."
Comentando otro de los aspectos de su personalidad que ni soñaba antes de comenzar a viajar, expresó: "Cuando recuerdo ese viaje en bicicleta y más de un año viviendo en México que no tenía planeado, me parece un sueño, algo irreal, pero esa experiencia me llevó a superar mis miedos, a saber que con voluntad todo se logra. También aprendí que en cualquier parte del mundo hay más personas buenas que malas que te brindan un plato de comida o un patio donde armar la carpa. El libro "Diario de Viaje Sin un Peso en Bicicleta por Latinoamérica" se vendió bien y eso me ayudó a continuar".
Y siguió con el atrapante relato viajero: "Cuando llegué a Panamá, ya me había quedado sin plata. Cantaba y tocaba la guitarra en los colectivos, hacía malabares en los semáforos y pedaleé miles de kilómetros por Centroamérica hasta llegar a México".
Rememorando su estadía en el país azteca, comentó: "Ahí me agarró la pandemia y me obligó a desarrollar la creatividad. Aproveché el tiempo para hacer mi libro, que se viralizó y se creó una interacción con la gente muy copada. Muchos me preguntaban cómo hacer para viajar en bicicleta o cómo logré cruzar la frontera de Colombia a Panamá". El Tapón del Darién es la única parte de todo América donde no hay rutas y la selva es muy frondosa. Cruzar de Colombia a Panamá es una odisea viajera bastante difícil de lograr para un mochilero, ya que es muy costoso.
Para todo mochilero, es un momento crítico cuando los ahorros se acaban. Al consultarle sobre ese trance con uno mismo, el Negro respondió: "Yo me había preparado. Practiqué malabares y aprendí a tocar la guitarra. Cuando te quedas sin plata en la ruta, tenés que animarte, no te queda otra. El que no se anima se vuelve. Me ha pasado dormir en la calle o quedarme con hambre una que otra vez, pero así enfrentamos los miedos y los superamos," demostrando que las experiencias hay que vivirlas. Como bien dijo un Indio (Solari), "vivir solo cuesta vida".
En la misma línea, expresó: "También podés trabajar como mozo, ayudante de cocina o cualquier trabajo como si estuvieras viviendo en un lugar sin viajar."
Luego de tantas experiencias y enseñanzas que le dejaron los miles de kilómetros que transcurrió en la ruta y cómo lo transformaron, Maximiliano "el Negro" García, como lo conoce la familia arcoíris o rainbow, sus hermanos viajeros y buena parte de los hinchas de Instituto en Córdoba, aprovechó la entrevista de Perfiles Urbanos Nova para hablar de su canal de YouTube: "Se llama Bicivilizando y nació con la idea de mostrar distintos lugares de Latinoamérica viajando en bicicleta. Por el momento, todos los episodios los realicé en Córdoba, pero es un proyecto y sueño por cumplir".
Emocionado por la perspectiva que da la transformación y la elección de vida, si miramos el camino transcurrido por el espejo retrovisor, el trotamundos sentenció: "Le recomiendo a todo ser humano que viaje y viva alguna vez en otro país, y si lo pueden hacer en bicicleta, mucho mejor. Es una experiencia única y extremadamente transmutadora de energía".
Maximiliano "el Negro" García no para de tener proyectos, soñar con nuevos destinos, como lo hizo hace apenas dos semanas cuando volvió a Bolivia por Santa Cruz de la Sierra y llegó nuevamente hasta la selva brasileña. Con el espíritu que comparten muchos viajeros, motiva a otros a que se animen a vivir la experiencia, contando en primera persona con ejemplos claros y contundentes que ser feliz es solo una elección de vida.








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