Por Gustavo Zandonadi, especial para NOVA.
El 3 de julio de 1933 la Argentina perdía a uno de sus líderes más influyentes de comienzos del siglo XX, el doctor Hipólito Yrigoyen. Nacido el 12 de julio de 1852 en Buenos Aires, dejó una huella imborrable en la historia política del país. Fue el primer presidente elegido democráticamente por la entrada en vigencia de la Ley Sáenz Peña, que estableció el voto secreto y obligatorio. Su activismo incansable fue fundamental para la aprobación de esta norma, que marcó un hito en la participación ciudadana.
Revolución contra el régimen oligárquico
El 26 de julio de 1890 estalló en la actual Plaza Lavalle de la Ciudad de Buenos Aires un alzamiento cívico-militar encabezado por Leandro N. Alem y sus partidarios. El objetivo era derrocar al gobierno conservador, sostenido en el poder mediante el fraude. Uno de los objetivos de los radicales era alcanzar un sistema electoral basado en el sufragio libre, secreto y obligatorio. Al cabo de tres días de cruentos combates los rebeldes agotaron su capacidad ofensiva y se rindieron. No pudieron derrocar al gobierno, pero lograron la renuncia del presidente Miguel Juarez Celman. La historiografia aún no definió si hubo 150, 300 y hasta 1500 muertos.
Fue la presentación en sociedad de la Unión Cívica, precursora de la Unión Cívica Radical. Así debutó: con una tentativa de golpe de estado. El jefe del movimiento era Leandro N. Alem. Lo acompañaron civiles como Marcelo T. De Alvear, Lisandro de la Torre, Juan B. Justo y militares como José Félix Uriburu, Manuel J. Campos y Manuel Roldán, entre otros. También estuvo Hipólito Yrigoyen, sobrino de Alem y líder natural del partido luego del suicidio de su tío, ocurrido el 1 de julio de 1896.
La del 90 fue la primera de las revoluciones radicales. Luego vendrian las de 1893 y 1905. Poco a poco fueron desgastando al régimen hasta que por fin Roque Sáenz Peña cedió y sancionó la ley que lleva su nombre. En 1910 había anunciado el envío al Congreso de una serie de leyes para cambiar la forma de votar. Después de intensos debates, en 1912 la iniciativa se convirtió en ley para dar paso a una reforma electoral que -con algunas modificaciones- llega hasta la actualidad. Fue un hito fundacional de nuestra historia, porque nos permitió pasar de habitantes a ciudadanos.
Nacionalismo y soberanía
El 2 de abril de 1916 el binomio Hipólito Yrigoyen-Pelagio Luna fue votado por 339.332 contra los 152.406 de la fórmula conservadora Ángel Rojas-Juan Eugenio Serú. El presidente tuvo mala relación con el Congreso e hizo uso de la intervención federal a las provincias opositoras y estuvo atravesado por la violenta represión a los obreros de los talleres Vasena y a los de la Patagonia, hecho que se refleja en la película La Patagonia Rebelde. Durante la Primera Guerra Mundial mantuvo la neutralidad de nuestro país.
A pesar de ello fue un ferviente defensor de la soberanía nacional. Su visión nacionalista lo llevó a luchar por la independencia económica del país.El 3 de junio de 1922 el presidente Hipolito Yrigoyen firmó un decreto por el cuál creó YPF. Meses después Marcelo T. de Alvear nombró al frente de la misma al general de división Enrique Mosconi, quién permaneció en su cargo hasta el golpe de estado de 1930. Pese a ser ingeniero recibido en la UBA, el titular de la flamante petrolera estatal no pudo dejar de lado su formación castrense.
El general Consideró a cada empleado de YPF como un soldado civil en la lucha por la soberanía petrolera. Estaba convencido que el país alcanzaría un gran desarrollo si lograba el autoabastecimiento petrolero y por eso se dedicó desde el minuto cero a alcanzarlo. Y como el ejemplo empieza por casa, Mosconi fue un gran administrador. YPF nació con un presupuesto de 8 millones de pesos de la época y fue autosuficiente.
¿Cómo fue el segundo gobierno de Yrigoyen?
El domingo 1 de abril de 1928 la fórmula de la Unión Cívica Radical Personalista, conformada por Hipólito Yrigoyen y Francisco Beiró, triunfó en los comicios presidenciales. Este resultado fue inmortalizado como el "plebiscito", debido al impresionante caudal de votos a Yrigoyen y a que los vencidos fueron los candidatos Leopoldo Melo y Vicente Gallo, del Frente Único, con apoyo de la Unión Cívica Radical Antipersonalista. El binomio ganador superó a la suma de todas las otras agrupaciones políticas, consolidando su posición como fuerza dominante en la escena nacional.
El 61,46 por ciento de los votos fueron para Yrigoyen, que alcanzó 249 bancas en el Colegio Electoral. Melo obtuvo el 31,50 por ciento y 124 electores. En tercer puesto fue para el socialista Mario Bravo, apenas votado por el 4,94 por ciento. Tan bajo porcentaje lo privó de twner representación en el Colegio Electoral. Yrigoyen se impuso en catorce de los quince distritos, con excepción la provincia de San Juan. El presidente tenía 76 años y no estaba en el día a día de la gestión. Su círculo íntimo le ocultaba la realidad para no preocuparlo. "El diario de Yrigoyen" era una publicación que se imprimía solo con buenas noticias, para él. Por si algo faltaba, la crisis del 29 hizo estragos en la economía argentina.
El golpe del 6 de septiembre de 1930
El 6 de septiembre de 1930 el Teniente General José Félix Uriburu avanzó sobre la Capital Federal con un grupo de cadetes del Colegio Militar. Al llegar a Casa Rosada se entrevistó con el vicepresidente Enrique Martínez, que se encontraba en ejercicio de la presidencia, y lo invitó a retirarse. Uriburu asumió la presidencia y decretó la vigencia del estado de sitio en todo el país. Otras medidas que adoptó fueron el cierre del Congreso, la intervención a las provincias y la clausura de sus respectivas legislaturas. Yrigoyen y otros radicales fueron encarcelados. El expresidente fue confinado en la isla Martín García.
El último suspiro
El 3 de julio de 1933 Hipólito Yrigoyen falleció en una modesta habitación de la casa ubicada en Sarmiento 948, de la Capital Federal. Estaba rodeado de unos pocos amigos y familiares.








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