Deportes en el Mundo
Serie de fracasos

¿Qué es "la maldición del gato" que persigue a Brasil desde Qatar?

Para algunos se trata de una relación vinculada al karma. Para otros, de una mera casualidad. Lo cierto es que la Canarinha no volvió a ser la misma desde la Copa América que conquistó en 2019.

Desde que un colaborador del seleccionado brasileño maltrató a un gato en una rueda de prensa que estaba protagonizando Vinicius Junior durante el Mundial de Qatar, el seleccionado sudamericano atravesó una serie de resultados adversos que se vinculan a un “maleficio” causado por los amantes de los animales. Para algunos se trata de una relación vinculada al karma. Para otros, de una mera casualidad. Lo cierto es que la Canarinha no volvió a ser la misma desde la Copa América que conquistó en 2019.

El hecho concreto ocurrió en el Estadio Ciudad de la Educación, ubicado en la ciudad de Rayán, donde el delantero del Real Madrid brindaba sus impresiones en la previa del encuentro por los cuartos de final de la Copa del Mundo que el equipo liderado por Tite debía afrontar contra Croacia. Fue entonces cuando el jefe de prensa de la delegación sudamericana, Vinicius Rodrigues, tomó a un gato del lomo y lo arrojó hacia el piso con desprecio. Una decisión que para los más supersticiosos tendría graves consecuencias.

El gol de Bruno Petković en el cierre del segundo tiempo suplementario que derivó en los penales fue la primera señal. Y los remates defectuosos de Rodrygo y Marquinhos que sentenciaron la eliminación del certamen le dieron continuidad a una catastrófica maldición deportiva.

La salida del experimentado estratega, tras seis años en el cargo, no significó ninguna solución, dado que Brasil continuó por el camino de las decepciones y las frustraciones. El combinado juvenil Sub 20 tampoco pudo superar los cuartos de final del Mundial que se organizó en la Argentina y la derrota con Israel marcó el cierre de una generación que tenía la esperanza de alcanzar la gloria. Una situación similar a la del certamen Sub 17 que se jugó en Indonesia, aunque en Asia el golpe fue todavía más doloroso, ya que fue la Albiceleste de Diego Placente la que le cortó las alas a la Canarinha, en una jornada inolvidable para el Diablito Echeverri (el delantero de River Plate marcó todos los goles en la aplastante victoria por 3 a 0).

La cadena de episodios que lamentó el pueblo brasileño continuó con la dura lesión que sufrió su máximo exponente. Neymar, quien atraviesa una larga rehabilitación, sufrió la rotura del ligamento cruzado anterior y del menisco de la rodilla izquierda en el encuentro que Brasil perdió 2 a 0 ante Uruguay por la cuarta fecha de las Eliminatorias rumbo al Mundial del 2026 que se jugará en Estados Unidos, México y Canadá. El delantero no pudo participar de la Copa América que se disputa en el país del norte y la fase de los ocho mejores volvió a ser el límite del pentacampeón del mundo. Y otra vez, su verdugo fue el combinado charrúa.

Los medios catalogaron la eliminación como el fracaso más importante de los últimos tiempos y describieron al conjunto que estuvo a cargo de Dorival Junior como el peor equipo de la historia. A lo dicho hay que destacar que el Scratch se encuentra en la sexta posición en las Eliminatorias, perdió por primera vez en el mítico Maracaná por esa competición (contra la Argentina por el gol de Nicolás Otamendi) y también sumó tres derrotas consecutivas (Colombia y Uruguay fueron los otros dos), lo que marca un hecho inédito para la extraordinaria historia del país vecino. Sin participación en los Juegos Olímpicos de París (no logró quedarse con uno de los boletos que fueron para Argentina y Paraguay) en la tierra de la caipirinha y los carnavales reina la amargura. “Lo siento Brasil, ese gato tiene amigos poderosos”, dirán los fanáticos que creen en las maldiciones y los maleficios. Mientras tanto, la potencia internacional que se había acostumbrado a ganar, lleva años sin alegrías.

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