Judiciales y Policiales
Parte 50

El aberrante mundo de la pedofilia: el caso de la prostituta que entregó a sus propias hijas por dinero y comida

La prostituta lo tenía todo, pero menos el corazón de madre.

El 7 de mayo de 2023 el portal La Voz informaba que "un albañil fue condenado a 9 años de prisión tras haber sido hallado culpable de abusar sexualmente de dos menores de edad en Santiago del Estero. Además, la madre de las niñas fue sentenciada a siete años por haber entregado a las menores a cambio de dinero y comida".

El criminal fue sentenciado por abuso sexual con acceso carnal, mientras que para la Justicia la mujer fue partícipe necesaria del hecho.

Los condenados viven en el barrio Quimilar de Pampa de los Guanacos. El delito por el que se los castigó tuvo lugar en septiembre del 2020.

Por esos días una menor de 17 años (hermana de las dos niñas abusadas) denunció ante la autoridad policial la situación ilegal que acontecía en su domicilio: en ese lugar la progenitora de las víctimas ejercía la prostitución y le entregaba sus hijas al albañil Atilio Albino Jiménez, para que éste pudiera tener sexo con ellas.

La situación se tornó imposible de ocultar cuando una de las menores, de 13 años de edad, resultó embarazada. Fue entonces cuando comenzó una pesquisa que terminó en condena para el albañil y la madre de las niñas.

En el juicio oral la defensa habia pedido 7 años para Jiménez y la absolución para la trabajadora sexual. Por su parte la fiscalía solicitó penas de 14 años para el hombre y de 12 para la mujer, por quién se pidió además que se considere en concurso la comisión del delito de corrupción de menores agravado por el vínculo.

A pesar de ello el tribunal conformado por Luis Eduardo Achával, Daniela Campos Nittinger y Rosa Falco no hizo lugar al pedido accesorio para la madre de las niñas por no tener pruebas suficientes para acreditar la configuración de la conducta ilícita, más allá de su participación necesaria, sin la cuál la violación no hubiera sido posible.

El fundamento de la condena radica en que el autor de la penetración a la víctima (que por su edad no pudo consentir la acción) contó con la inestimable ayuda de la madre de las víctimas, que convivía con ellas y que estaban sometidas a su autoridad. El embarazo de la niña se convirtió en una prueba irrefutable que selló la suerte de los acusados.

Investigación:

Gustavo Zandonadi

Lectores: 998

Envianos tu comentario

Nombre:
Correo electrónico :
Comentario: