El columnista invitado
Crisis en la salud

Prestadores advierten que no pueden soportar el congelamiento de las cuotas

El sistema de salud argentino enfrenta una serie de desafíos críticos que amenazan con socavar aún más su estabilidad.

Por el profesor Daniel Cassola, especial para NOVA

En medio de problemas de larga data, el reciente anuncio del ministro de Economía y candidato Sergio Massa sobre el congelamiento de las cuotas de las prepagas durante 90 días a partir de octubre ha exacerbado las tensiones existentes. Sin embargo, este congelamiento no solo afectará a las prepagas, sino que también podría repercutir en la calidad y accesibilidad de la atención médica para la población.

Los prestadores de servicios de salud advierten que no pueden soportar el impacto financiero de este congelamiento y, además, enfrentan una escasez crítica de insumos médicos. En algunos casos, se están implementando copagos adicionales para la atención, lo que agrega una carga financiera adicional a los pacientes.

En los últimos tres años, se ha observado un aumento en la transferencia de propiedad de clínicas y sanatorios, así como el cierre de instalaciones en áreas rurales. Además, en las empresas de medicina prepagada, ha aumentado la migración de afiliados hacia planes más económicos. Esto se refleja en la disminución de nuevas altas en los planes de salud y en el aumento de bajas, una tendencia que no se había visto desde la crisis económica de 2001.

Un estudio realizado por la Asociación de Clínicas, Sanatorios y Hospitales Privados de Argentina y la Cámara de Entidades de Diagnóstico y Tratamiento Ambulatorio revela que el país cuenta con 200 mil médicos y enfermeros, 15 mil centros privados de análisis clínicos, estudios de imágenes y prácticas médicas ambulatorias, y 160 mil camas en total, divididas entre el sector público y privado. Esta infraestructura debe atender a una población que enfrenta desafíos económicos y sociales cada vez mayores.

La situación económica del país, marcada por la falta de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), la falta de empleo formal y la inflación constante, está afectando gravemente el sistema de salud. Jorge Cherro, presidente de la Asociación de Clínicas Privadas Adecra, destaca que esta dinámica económica está alterando la dinámica de la actividad médica, lo que a su vez está afectando la calidad de la atención.

Uno de los problemas fundamentales es el alto gasto de bolsillo en atención médica, que es el más alto de América Latina. Esto significa que los ciudadanos argentinos están asumiendo una carga financiera significativa para acceder a servicios médicos, independientemente de sus ingresos. Esto crea desigualdades y pone en riesgo el acceso a la atención médica para los más vulnerables.

Los problemas de acceso a divisas también están afectando al sector de la salud, lo que dificulta la importación de equipos y suministros médicos. La falta de inversión en tecnología y el mantenimiento deficiente de los equipos médicos pueden tener un impacto negativo en la calidad de la atención médica.

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