Sexo y erotismo
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Sexo en la ducha: 4 consejos a la hora de tener relaciones en la bañera

La ducha no es solo un lugar privado y de higiene, puede convertirse en un espacio erótico.

La ducha no es solo un lugar privado y de higiene, puede convertirse en un espacio erótico.

¿Por qué la ducha puede convertirse en un lugar estimulante para la pareja? La ginecóloga y sexóloga clínica Sandra Magirena afirma que los estímulos visuales, “ver a la otra persona desnuda, tocarse, enjabonarse, acariciarse el cuerpo” podrían despertar también estímulos sensoriales.

Se llegue al coito o no, la experiencia de frotarse, rozarse y abrazarse también implica un juego de intimidad entre las personas.

Sin embargo, la especialista y autora de Regreso a mí, vivir una menopausia consciente (Ed. Ateneo), enumera varias precauciones si una pareja decide tener sexo en la ducha.

“Dependiendo de la edad de las personas puede llegar a ser un lugar peligroso por caídas y patinadas; hay que tener mucha precaución, sobre todo en lugares donde no hay barandas o lugares donde sostenerse”, ejemplifica.

Sexo en la ducha: 4 recomendaciones

La ginecóloga y sexóloga señala que hay un número de factores a considerar antes de llevar la pasión a la ducha. Resume 4 precauciones que se deben tomar en cuenta:

1. Usar preservativo

“Sí o sí, siempre, dentro o fuera de la ducha”, Magirena subraya que la utilización del profiláctico es crucial, pues no solo previene embarazos no deseados sino también la transmisión de ITS.

2. Cuidarse y protegerse de caídas

Magirena sugiere que las personas se cercioren de que no haya restos de jabón u otras lociones en las superficies de la ducha que puedan provocar resbalones.

3. Para algunas personas, será mejor evitarlo

Magirena desaconseja que las personas mayores o con movilidad reducida lo intenten directamente bajo la ducha. Las superficies jabonosas, las paredes resbaladizas y el espacio –que suele ser angosto o reducido- no son factores que haya que subestimar.

En todo caso, otros espacios más cómodos y en los que se pueda contar con un apoyo y se garantice la estabilidad siguen siendo bienvenidos.

4. Prestar atención a los productos de higiene

“Si se usan jabones perfumados, quizá pueda ser irritante en la vulva -indica la médica-, el agua de por sí es un buen humectante, así que no sería necesario un lubricante”.

¿Hay algún problema con el químico que se utiliza en las piletas para mantenerlas limpias? La médica indica que, en caso de que la relación sexual ocurra en tinas, piscinas o jacuzzis, donde ambos estarían inmersos, no tendría por qué representar un riesgo.

“No habría ningún inconveniente por los productos que estén en el agua porque es como si te dieras un baño de inmersión. El agua entra en la vagina igual si estás en una pileta como si hay penetración, porque la vagina, si bien es una cavidad virtual, tiene la posibilidad de que le entre agua”, afirmó.

Si la relación ocurriera en un espacio de inmersión como piletas o jacuzzis recomienda prestar mucha atención al usar profilácticos, pues “hay un cierto riesgo cuando se usa preservativo bajo el agua de que se corra o se salga”, dice la especialista.

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