Humor
¿Miedo a ser feliz?

Como decía mi abuelo: "Entre el cielo y el infierno prefiero el segundo, porque ahí tenés todo"

Si me va a sacar lo divertido de la vida, que ni se presente nomás. (Chiste: Leo Boaglio)

El Director de Multimedios NOVA, Mario Casalongue, tenía un amigo muy enamoradizo. Él afirmaba creer en el "amor", aunque en realidad le gustaba estar con mujeres "ligeras". O bien ante una buena noche bajo las sábanas, ya creía que era más que suficiente para cumplir los requisitos.

Se trata de Paco Gerlo, quién era más enamoradizo que talibán con una metralleta nueva. Sin ir más lejos, este tenía como debilidad las mujeres. Pero una de las tantas mujeres que pasaron por el cuarto de su casa, ubicada en la ciudad bonaerense de Rojas, llegó para quedarse. Lo enamoró tan rápido como político cambiando de espacio político.

Ella era Luci Latanga, una mujer que, a pesar de tener un peso que rondaba en las tres cifras, se autopercibía con las medidas ideales del sector femenino. "Muchas veces podía notar que dormía sentada o parecía estar parada", remarcó un muchacho en incógnita, pero dejaremos su "nombre artístico": "El Maestro del Sueño".

Lejos de seguir describiendo a la genocida de postres, Paco Gerlo la amaba tanto que Mario Casalongue le prestó la casa para poder tener una noche especial a solas. El inconveniente fue que Luci Latanga se fue temprano sin avisar, una vez pasada la nocturnidad.

El hecho radica en que ella le comió las albóndigas a Mario Casalongue, y este quedó triste porque era lo único que quedaba en la heladera y se lo estaba guardando... Ya no estaban.

Luci Latanga no volvió a llamar a Paco Gerlo, el cual pasó de ser un hombre enamoradizo a tener menos amor que un monaguillo del cura. "Por más que uno encuentre a la correcta. El trayecto fue tan doloroso que te vuelve frío", me enseñó un amigo. Así como Mario Casalongue nunca podrá volver a obtener esas albóndigas.

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