Mundo LGBT
La enfermedad no hace distingos

La viruela del mono y los peligros de estigmatizar a la población LGBTQ+

La viruela del mono se manifiesta con fiebre, malestar, dolor muscular y articular; y progresa rápidamente a una erupción cutánea en todo el cuerpo y costras.

Aunque la viruela ha afectado desproporcionadamente a hombres homosexuales o bisexuales, esto no quiere decir que ellos sean, en sí, más propensos a contraerla. En general, la enfermedad es transmisible a cualquier persona.

A mediados de mayo de este año, un sauna en Madrid (España, el país europeo con más casos) tuvo que cerrar por ser un posible foco de viruela del mono, enfermedad que, al inicio, se extendió rápidamente en España y el resto de Europa. El continente, en la actualidad, concentra más del 80 por ciento de los casos en el mundo.

El local, llamado El Paraíso y frecuentado por personas LGBTQ+, fue señalado de ser el origen de muchos contagios dentro de la comunidad en la capital española.

“La mayoría de esos positivos van asociados a este foco”, explicó en su momento el consejero de Sanidad de la comunidad en Madrid, Enrique Ruiz Escudero.

La noticia, sin embargo, ha reforzado los prejuicios contra la población LGBTI: que los hombres homosexuales y bisexuales, per se, son más propensos a contraer la viruela del mono, lo cual es falso. O que, si alguien es heterosexual, es inmune al contagio.

Arturo Henriques, médico venezolano que reside en Madrid, contó recientemente una anécdota que ejemplifica los peligros de ese prejuicio. El pasado 15 de julio, Henriques estaba en el metro y vio a un hombre con lesiones asociadas a la viruela del mono y que eran muy visibles. El médico notó que a nadie le importaba y le preguntó al hombre que por qué salía así a la calle. “Su respuesta: ‘sí, tengo eso, pero mi médica no me dijo que tenía que quedarme en casa. Solo que usara mascarilla'”, relató Henriques.

Así que se dirigió a la mujer que estaba sentada al lado del hombre para preguntarle que, si no estaba preocupada, a lo que ella respondió: “Cómo me voy a enfermar si no soy gay”.

La viruela del mono se puede transmitir a cualquier persona

Dos meses después de los primeros casos en Europa, el 25 de julio, la Organización Mundial de la Salud (OMS) catalogó la infección como una emergencia de salud pública de alcance internacional.

Un estudio publicado en la revista médica The New England Journal of Medicine reportó que de 528 diagnosticadas entre el 27 de abril y el 24 de junio, en 16 países de varios continentes, el 98 por ciento de los casos reportados ocurrió entre hombres homosexuales o bisexuales.

Aunque la enfermedad suele tener un curso benigno, se cura espontáneamente y la mortalidad es baja (entre 1 y 10 por ciento, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), por su sigla en inglés), la mayoría de casos identificados ha ocurrido entre hombres que tienen relaciones sexuales con hombres.

Sin embargo, no hay suficientes datos para aseverar que los hombres que tienen sexo con otros hombres, en sí, estén más predispuestos a contraer la enfermedad, aclaró la doctora Zulma Cucunubá, médica especialista en enfermedades tropicales.

La experta comentó que el área endémica de la enfermedad en África corresponde a nueve países: “Camerún, República Centroafricana, República Democrática del Congo, Gabón, Ghana (identificada solo en animales), Costa de Marfil, Liberia, Nigeria, República del Congo y Sierra Leona”.

La viruela del mono “ya se ha reportado en otros países africanos, por fuera de esa zona endémica, pero aún hay poca información disponible sobre las características epidemiológicas de los casos en ese continente”, explicó Cucunubá, que labora actualmente en el modelamiento matemático de enfermedades infecciosas del Centro de Análisis de Infecciones Globales del Imperial College (Reino Unido).

Pese a esto, la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido informó, el 22 de junio, que “a los hombres homosexuales y bisexuales con alto riesgo de exposición a la viruela símica se les ofrecerá la vacuna (Imvanex) para ayudar a controlar el brote reciente de viruela símica”, estrategia respaldada por el Comité Conjunto de Vacunación e Inmunización.

Y el pasado 27 de julio, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, aconsejó a los hombres que tienen sexo con otros hombres limitar su exposición al virus, “reducir su número de parejas sexuales, reconsiderar el sexo con nuevas parejas e intercambiar detalles de contacto con cualquier nueva pareja para permitir el seguimiento, de ser necesario”. Aunque también hizo una advertencia para evitar los señalamientos: “El estigma y la discriminación pueden ser tan peligrosos como cualquier virus”.

Pese a este llamado, la recomendación de Adhanom Ghebreyesus ha generado rechazo porque amplifica, erróneamente, “el mensaje de que esta es una enfermedad de homosexuales” y que, al ser “una enfermedad de gays”, no afecta a las otras personas, comentó Jason Farley, epidemiólogo de la Facultad de Enfermería Johns Hopkins, consultado por Los Angeles Times.

Por su parte, la agencia británica de sanidad autorizó al personal médico recomendar la vacunación a quien tenga múltiples parejas, participe en sexo grupal o asista a instalaciones para prácticas sexuales.

La mayoría de las personas que han contraído la enfermedad en Estados Unidos reportan cierto grado de actividad sexual reciente, lo cual puede incluir encuentros con penetración, como el sexo oral, le dijo a CNN el doctor Demetre Daskalakis, director del área de prevención del VIH de los CDC.

Sin embargo, la viruela del mono no se considera una enfermedad de transmisión sexual.

“El principal mecanismo de contagio de la viruela del mono en humanos es el contacto con lesiones cutáneas, así como secreciones respiratorias (durante) el contacto cercano, como el sexual”, resaltó al respecto Cucunubá, y agregó que se transmite por medio del contacto estrecho con objetos contaminados, como sábanas.

“Hasta la fecha no está confirmado si existe contacto a través de fluidos genitales (vaginales o uretrales). Es un tema en investigación”, agregó la doctora en epidemiología de enfermedades infecciosas y modelamiento de vacunas.

Así mismo, los CDC de Estados Unidos han informado que el uso de condón puede ayudar, pero, por sí solo, “probablemente no protegerá contra la propagación de la viruela del mono”.

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