Realeza y Jet Set
El cumpleaños de la princesa Ingrid

La histórica cita en Noruega que ha reunido de nuevo a la realeza europea

La foto de familia del cumpleaños de Ingrid.

El Palacio Real de Oslo, escenario incomparable de la inolvidable velada de este viernes, llevaba horas preparado para acoger uno de los eventos más esperados del año, que además suponía el debut ante la realeza de tres princesas europeas. Desde horas antes, hasta el último detalle estaba dispuesto para que nada fallara en la gran noche del cumpleaños de la princesa Ingrid, la gran protagonista de la noche. Y lo mejor es que esta histórica cita en Noruega ha reunido de nuevo a la realeza europea en el primer acto de estas características tras la pandemia, que ha recuperado el esplendor y los grandes despliegues de joyas y vestidos de gala que tanto nos gustan.

Ni siquiera la lluvia que ha acompañado la llegada de invitados al Palacio Real ha empañado la velada. Todos ellos eran representantes de diferentes sectores de la sociedad noruega, el gobierno e invitados anónimos de diferentes localizaciones del país que pisaban por primera vez el espectacular edificio, por lo que no podían evitar admirar paredes, techos, artesonados e impresionantes lámparas conforme iban entrando.

Tras los invitados anónimos, veíamos las primeras caras conocidas. Hablamos de Maud Angelica, Leah Isadora y Emma Talulah, las tres hijas de Marta Luisa de Noruega y el fallecido Ari Behn, que precedían a Marit Tjessen, la madre de la princesa Mette-Marit. Tras ella, llegaban representantes de las casas no reinantes, como Kyril de Bulgaria con su actual pareja y sus tres hijos, además de Rosario Nadal, íntima de la princesa heredera noruega. Era la primera imagen de Mafalda, además, tras casarse el pasado mayo en Mallorca, en una boda que no estuvo exenta de polémica.

Otra casa no reinante en la actualidad hacía su aparición después en la enorme estancia que precedía al gran salón, en este caso la griega, representada por Pablo y Marie-Chantal de Grecia y sus tres hijos mayores. Y tanto la norteamericana como Olympia, su hija mayor, han lucido espectaculares tiaras. Después hacía su aparición el resto de casas reales, con las únicas ausencias de Reino Unido y Mónaco, aunque esta última hará una visita a Oslo la semana que viene, sin estar relacionada, eso sí, con el cumpleaños de la princesa Ingrid.

Federico y Mary de Dinamarca han acudido sin ninguno de sus hijos, lo que se explicaba desde la casa danesa hace unos días alehando que Christian, el primogénito, está en plena época de exámenes. Quienes sí han hecho acto de presencia han sido Elisabeth de Bélgica, acompañada de la reina Matilde, y Amalia de Holanda, con sus padres. Para ambas esta cita suponía su gran debut ante la realeza europea, un estreno a lo grande en el que no han faltado ni tiaras ni las órdenes que sus respectivos padres les entregaron con motivo de su mayoría de edad.

Precisamente, una de las dudas era quién acompañaría a la princesa Amalia a la hora de caminar por el Palacio Real. No imaginábamos que la veríamos del brazo del rey Felipe, el único miembro de la realeza europea que ha asistido a esta celebración sin la compañía de ningún familiar. Mucho se ha hablado, y analizado, la ausencia de la reina Letizia en esta celebración, sin que desde el Palacio de la Zarzuela se diera ninguna explicación. Aunque la gran ausente ha sido, sin duda, la princesa Leonor, que no se ha unido a esa fotografía de las tres princesas debutantes en esta noche histórica.

Y tras el resto de casas reales, entre las que ha destacado la presencia de Estelle y Oscar de Suecia, ambos de la mano y muy correctos en este gran evento en el que también se han estrenado, llegaba la corona anfitriona, con la gran protagonista de la noche encabezando la comitiva. Ingrid Alexandra, del brazo de su abuelo y caminando despacio por los problemas de movilidad que tiene el monarca, estaba espléndida con un vestido en color morado, en el que destacaba la Gran Cruz de la Orden de San Olav y la tiara Boucheron, que perteneció a la reina Ingeborg y recibió como regalo de cumpleaños de uno de los hijos de la princesa Ragnhild, hermana del rey Harald.

Tras ellos, accedían la reina Sonia y el príncipe Haakon, orgulloso padre de la cumpleañera. Y remataba el desfile Mette-Marit con sus dos hijos, Marius a su izquierda y Magnus a la derecha, ambos muy elegantes con chaqué, y en el caso del hijo mayor de la heredera consorte, sin quitarse el piercing que luce desde hace años en una de sus orejas.

Una vez en el salón, todos los invitados ocupaban sus asientos, con el rey Felipe colocado muy cerca de la protagonista del día y los anfitriones, sentado entre la princesa Mette-Marit y la reina Máxima, quienes acababan con los ojos llenos de lágrimas tras los discursos que ofrecían tanto los reyes Harald y Sonia como la propia Ingrid, que no podía evitar emocionarse ni emocionar a muchos de los que allí estaban. La joven tenía cariñosas palabras tanto para sus abuelos paternos como para la materna, a la que se veía feliz. También para sus hermanos, que la escuchaban embelesados, así como para sus padres.

No se ha olvidado de dar las gracias a todos los asistentes por viajar desde diferentes partes de Europa y no han faltado los momentos de humor que arrancaban carcajadas a su familia más cercana. Ingrid terminaba sus palabras con un divertido brindis, el característico 'Skol' nórdico, y el entusiasmo por lo que estaba por celebrarse.

Lectores: 370

Envianos tu comentario

Nombre:
Correo electrónico :
Comentario: