Judiciales y Policiales
En contacto con Padres Autoconvocados del Chaco

Federalización de la obstrucción: nuevo caso en Buenos Aires

Roxana Daniela Miragaya, la madre acusadora y obstructora de este nuevo caso. (Foto: NOVA)
Evaluación psiquiátrica de Roxana Daniela Miragaya, realizada en 2017. (Foto: NOVA)
Evaluación psiquiátrica de Roxana Daniela Miragaya, realizada en 2017. (Foto: NOVA)
Fernando Otazú, actual pareja de Roxana Daniela Miragaya, que desde febrero de 2019 convive con la menor, hija de Miragaya y Gustavo Rodríguez. (Foto: NOVA)
Fernando Otazú, actual pareja de Roxana Daniela Miragaya, que desde febrero de 2019 convive con la menor, hija de Miragaya y Gustavo Rodríguez. (Foto: NOVA)

A raíz del contacto con Padres Autoconvocados del Chaco, NOVA pudo acceder a un caso delicado que se desarrolla en Pilar, provincia de Buenos Aires, sobre una obstrucción horrenda, con acusaciones falsas y conductas disipadas de parte de una progenitora. La obstructora en cuestión es Roxana Daniela Miragaya, casada con Gustavo Rodríguez, unión de la que advinieron dos hijos: un niño, hoy adolescente, y una niña.

La convivencia siempre fue difícil en términos que Miragaya debía seguir un tratamiento psiquiátrico debido a sus cuadros maníaco depresivos, agresiones e insultos a los que sometía a su esposo y sus hijos, que eran acuciantes, a tal punto de que llamaba “bastarda” a la pequeña, aunque el eje de su maltrato era su hijo y su esposo.

En este contexto, su esposo tomó conocimiento que desde muy temprana edad, Roxana Miragaya era tratada psiquiátricamente en las instalaciones de Colonia Montes de Oca, pero como el tratamiento la dejaba por demás somnolienta y sin ganas de nada, en conjunto deciden que es mejor continuarlo en la Red Sanar. Allí, la mejoría en el cuadro de Miragaya fue notable, pero ella de manera antojadiza y caprichosa decide abandonarlo y ni siquiera respetar la medicación que le había sido indicada.

Con esta decisión autodestructiva de Roxana, los maltratos hacia su familia directa, esposo e hijos fue in crescendo. Agredió múltiples veces a su esposo delante de sus hijos, exigiendo a éste que se vaya del hogar matrimonial, quien además de los maltratos continuos de Roxana, tenía que soportar que ella agreda al hijo de ambos, y que dijera que la sola presencia de Gustavo le producía asco. Así y todo, Rodríguez jamás pensó en abandonar el hogar y dejar desamparados a sus hijos y su esposa. Por ellos, soportaba lo inimaginable.

Roxana Miragaya comenzó a centrar su atención y su odio hacia el hijo varón del matrimonio, a quien acusó de haber abusado de su propia hermana. Este hecho fue desmentido categóricamente, no solo por los dichos de los menores, si no también mediante constatación médica a la que tuvo que ser sometida la niña por las mentiras malvadas de su Madre.

La razón que encontró Miragaya para acusar de abusador a su propio hijo fue porque era quien se encargaba de asear a su hermana, y otros enseres domésticos junto a su padre, puesto que Miragaya luego de su horario de trabajo como portera del Jardín de Infantes 923 de Pilar, siempre tenía actividades extras, no dándole prioridad a su hogar ni la atención de sus hijos.

Ante la insistencia de Miragaya a su esposo que se retire del hogar, éste se fue a la casa de sus padres, sin descuidar a sus hijos, sin abandonarlos. Las visitas se daban a demanda de Miragaya, así sea para fines sexuales únicamente, llamaba a su esposo y luego lo obligaba a irse, así los hijos lo vieran y clamaran en llantos porque su papá vuelva a formar parte de su hogar, además porque en él tenían la imagen defensora de los embates y maltratos de la madre, que han padecido desde siempre de la forma más despiadada y continúa.

A Miragaya no le importa nada ni nadie, ni siquiera ella misma, ya que abandonó todos los tratamientos para poder estar bien por ella y para su familia. Ni hablar del ámbito laboral, desde donde apoyan este accionar despiadado y malvado.

En febrero de 2019, Roxana Miragaya finalmente se salió con la suya, imponiéndole una exclusión de hogar a su esposo y a su hijo… Sí, a su propio hijo, acusándolo nuevamente de abuso sobre la integridad física de su hermana.

Concretada la exclusión de hogar y con todas las inquietudes y preocupaciones que esto conllevó a Rodríguez y su hijo, el falsamente acusado de abusador por esta mujer desequilibrada, comienza a recolectar información, entre ella una clave: Roxana Miragaya sostenía, y hasta hoy lo hace, un vínculo íntimo con Fernando Otazú, un hombre de malos hábitos, quien contaría con denuncias de ASI (Abuso Sexual en la Infancia) de parte de una ex pareja.

Otazú, quien desde febrero de 2019, públicamente es pareja de Miragaya, en el cumpleaños de la pequeña niña M.J.R. (hija de Gustavo), lo amenazó de muerte a Rodríguez y a su hijo, y tuvo manejos violentos delante de la niña y la complaciente mirada de Miragaya. La preocupación de Rodríguez es que además de una madre con un deterioro psiquiátrico notable, su pequeña hija esté conviviendo con un potencial abusador sexual.

Esta es la punta del iceberg, con demasiada tela para cortar…

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