Realeza y Jet Set
Hubo de todo

Muertes, matrimonios turbulentos: escándalos más resonantes de la realeza moderna

Grace Kelly junto al Príncipe Raniero.

A veces, simplemente no llega el final feliz. Y también les ocurre a los príncipes y princesas. Si buscamos entre las historias de la realeza moderna, encontraremos varios romances trágicos. A continuación, haremos un repaso por los más resonantes.

Desde suicidios hasta divorcios: los dramas de la realeza moderna

A veces uno los ve con la tiara y los trajes de gala e imagina solo cuentos de hadas, pero también han tenido romances trágicos y todo tipo de conflictos.

La realeza moderna cuenta entre sus dramas más tremendos algunos de estos acontecimientos:

La muerte de Grace Kelly

El principado de Mónaco estuvo signado por el horror en medio de tanta felicidad y una familia que parecía perfecta.

La jovencísima Carolina de Mónaco tuvo que hacerse cargo de acompañar a su padre y reemplazar a su madre en las funciones públicas luego de su trágica muerte ocurrida un 14 de septiembre de 1982, cuando su primogénita tenía tan solo 25 años.

Todo, en medio de la tragedia personal de perder a su madre de manera repentina.

Grace Kelly viajaba en su coche Rover 3500, que manejaba ella misma, junto a su hija menor Estefanía - que en aquel entonces tenía 17 años-, cuando desbarrancó en una curva. Cayó 40 metros por el precipicio hasta estrellarse con una casa luego de dar varias vueltas en el aire.

Su hija más pequeña salió casi ilesa pero Grace sufrió un derrame cerebral y murió 24 horas después. El Príncipe Raniero quedó devastado, Estefanía sufrió depresión y todo se desmoronó en un minuto. La tragedia familiar fue el final de un romance de cuentos de hadas que comenzó con la historia de amor entre el monarca y la actriz que lo dejó todo para formar una familia y pertenecer a la realeza. Por supuesto, a Carolina de Mónaco aún le faltaba vivir su propio romance trágico.

La muerte de Casighari: el final dramático luego de la historia de amor más hermosa

Carolina de Mónaco tenía tan solo 33 años cuando quedó viuda.

Venía de un matrimonio que no la había hecho feliz y había terminado en divorcio. Se había casado a los 18 años en 1980, con toda su familia en contra, con el playboy Phillippe Junot. Pero él pronto le fue infiel y luego de una separación larga y tortuosa se separaron, tardó un tiempo porque el Vaticano se negaba a concederles el divorcio.

Luego de tanto padecer había llegado un gran amor, el de Stefano Casiraghi con quien tuvo a sus hijos Carlota, Andrea y Pierre. El italiano maestro de los negocios y deportista náutico parecía ser la pareja perfecta para el atormentado corazón de Carolina, pero pronto la tragedia volvió a tocar a su puerta: otro accidente, esta vez en el mar.

Su pareja chocó su embarcación contra una gran ola en 1990 y murió. Eso sí, en 1992 el papa Juan Pablo II les otorgó a los tres hijos de la princesa de Mónaco y de Stéfano Casiraghi el reconocimiento como hijos legítimos para que no puedan ser excluidos de la sucesión al trono.

Navidad trágica en la realeza de Noruega

Menos renombrado, pero no por ser un drama menor fue el de Ari Behn, el ex marido de la princesa Marta Luisa de Noruega, que además era un afamado escritor.

A los 47 años de edad se suicida, ya separado de la princesa. El escritor y la princesa se conocieron en el año 2000 tras la publicación de un libro de relatos breves: “Triste como un demonio” que fue best seller y mal presagio, claro.

Se casaron en 2002 pero en 2016 y luego de sufrir años por la depresión se divorciaron dolorosamente y con tres hijas en común, que siempre vivieron con su madre por el delicado equilibrio mental de él.

Aunque cuando él se quitó la vida, ella ya vivía un romance con un life-coach, le dedicó una palabras hermosas y desgarradoras el día de su partida: “Todos estamos sumidos en una profunda tristeza y dolor”. Significó mucho en su vida, como amor, padre de sus hijas y su declive la afectó muchísimo.

Otro romance más signado por la tragedia.

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