Panorama Político Nacional
Camino a la Casa Rosada

Lo que nos faltaba a los argentinos: ¿Manzur presidente 2023?

El flamante jefe de gabinete comenzó con todo y ya tiene más presencia y buena imagen que el propio Alberto Fernández, por lo cual el tucumano se podría proyectar como presidenciable. (Dibujo: NOVA)

Juan Manzur aterrizó en el Gobierno Nacional para sacar las papas del fuego de una gestión que se había convertido en objeto de burla y descrédito. Sólo un par de días le bastaron para modificar esa imagen, fortaleciendo la institucionalidad argentina.

“¿Querían un cambio de gabinete? Tenían un jefe de gabinete alto, pelilargo, con canitas al aire, fachero. Y vino un gordo pelado y de fachero nada, pero eso si mañana los espero a todos peinaditos y prolijito a las 7 de la mañana.”-disparó, provocativo, en la primera reunión de Gabinete completo que organizó a poco de asumir.

En casi dos años, Santiago Cafiero había conseguido reunirlo sólo una vez. Ni le atendían el teléfono y menos para concurrir a esa hora. Además, Manzur les adelantó que estas reuniones se repetirían una vez por semana o al menos cada 15 días. Nadie se atrevió a chistar.

Sin embargo, en la conducción del Frente de Todos parecen dispuestos a aprobar cualquier cosa menos el éxito. El súbito encumbramiento de Manzur encendió las alarmas en las cercanías de Alberto y de Cristina. Sobre todo porque quienes eran presidenciables para 2023 quedan devaluados con el resultado de las PASO, y el Jefe de Gabinete salió a “comerse la cancha” de entrada.

“Juan es un turco pícaro y ambicioso, pero está corriendo un riesgo demasiado alto.”-advierte un gobernador histórico del PJ, quien conoce por experiencia propia la escasa tolerancia de la dupla presidencial con quienes podrían hacerle sombra.

Y es que Manzur arrancó su gestión como jefe de Gabinete poniendo quinta. Prácticamente lo corrió de escena al jefe de Estado, hizo el anuncio del “fin de la cuarentena”, les da órdenes a los ministros y anunció que va encabezar reuniones de Gabinete todas las semanas. Frente a tal derroche de actividad y de competencia, las diferencias con su antecesor, Santiago Cafiero, son gigantescas. Claramente, Juan Manzur no es un improvisado.

"Manzur no viene a pasear, va a estar arriba de los temas."-reconocen en el Gobierno. Allí las opiniones están divididas. Algunos recelan. Otros creen que le pondrá un dique de contención a Cristina y a la Cámpora.

En el “albertismo” continúan lamentándose por las decisiones del presidente. Todavía tiene el poder de la lapicera, lo que no es poco, pero no quiso ir a la guerra." Alberto siempre sintió un temor irracional hacia Cristina. No es de ahora.

La agenda de Manzur es inagotable. Ya antes de asumir exigió la renuncia de Roberto Salvarezza, quien con su iniciativa de impulsar una vacuna argentina anti-Covid, en alianza entre el Conicet y las Universidades Nacionales, afectaba sensiblemente los intereses de su socio, Hugo Sigman, y de los laboratorios en general, con los que mantiene excelente relación desde su desempeño del Ministerio de Salud.

Este miércoles recibió a su par bonaerense, Martin Insaurralde, en la Casa de Gobierno, para ponerse en sintonía tras el desembarco de ambos en la administración nacional y bonaerense, respectivamente. El encuentro fue para “ordenar y planificar el trabajo conjunto entre el gobierno nacional y provincial con el objetivo de fortalecer las políticas de producción y creación de empleo.”-consignó el parte oficial de la Provincia.

El jueves metió mano en la estrategia electoral para el 14 de noviembre, reuniéndose –junto con Wado de Pedro- con los candidatos santafesinos del Frente de Todos que fueron derrotados en las PASO.

En el entorno de Alberto hay inquietud e incomodidad porque en pocas horas Manzur intervino el Gobierno y dejó en claro el espantoso desempeño y las precarias capacidades de quienes lo tuvieron a su cargo durante los primeros años de gestión.

Tampoco les agrada que Manzur no desmienta sus pretensiones presidenciales, ni su estrategia electoral de excluir o reducir sustancialmente las apariciones públicas del presidente de la campaña electoral, al que considera “piantavotos”.

“A Alberto podés descalificarlo o ridiculizarlo. Lo que no acepta es que le saquen el micrófono. Su adicción mediática es su talón de Aquiles.”-confía alguien de su propio entorno.

Pero ahora el Presidente deberá compartir el micrófono con Aníbal Fernández, quien no sólo desempeñará las funciones de Ministro de Seguridad, sino que será el principal vocero del Gobierno en los medios.

El nuevo jefe de Gabinete quiere “implementarle más peronismo” al Gobierno Nacional, y similar objetivo comparten Aníbal Fernández y la mayoría de los gobernadores e intendentes del Conurbano. No es secreto para nadie que todo el universo peronista siente mucha más empatía y confianza hacia Juan Manzur que hacia el volátil Alberto Fernández o la soberbia despectiva de Cristina. Sin embargo, varios son los que temen que haya mostrado demasiado rápido su juego y termine eyectado.

“Es un salto sin red para semejante apuesta y seguramente se gane enemigos.”-afirma otro gobernador norteño.

Otro problema lo plantea el papel que desempeñará Eduardo "Wado" de Pedro, ya que el tucumano tiene el respaldo de los gobernadores, con quienes tiene línea directa permanente. Después de la trastada que le hico a Alberto, renunciando por los medios después de haber conquistado su confianza, nadie cree en él.

Si bien desde el entorno de Alberto ya han comenzado a hacer circular las críticas, hasta ahora hay una especie de silencio de radio en el de Cristina Fernández. Una hipótesis plausible es que esa actitud corresponde a una estrategia para responsabilizarlo en caso de que los resultados de noviembre no sean mejores que los de las PASO. La otra, que la Jefa ya haya decidido su partida del Frente de Todos en caso de una nueva catástrofe electoral, por lo que poco le importa la consolidación de Manzur dentro de un gobierno del que ya no se considera formando parte.

El precio que han debido pagar Alberto y Cristina para “estabilizar” el gobierno ha sido muy alto, y ahora ambos temen que se los lleve puestos.

¿Volvió por fin el peronismo?

La candidatura presidencial como un nuevo Carlos Menem norteño entusiasma a muchos. Y, antes que a nadie, a él mismo.

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Juan Pérez  - Juanperez@ansess.gov
Manzur hizo en dos semanas más que el gordito impresentable de cafiero en dos años.
José María Martoccia  - martocciajosemaria@yahoo.com.ar
Con las materias aprobadas en la facultad kirnerista en corrupción, ladrón e inútil para todo servicio útil para la gente tiene un buen curriculum para postularse
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