El columnista invitado
Temores y ansiedades

La Universidad en el Siglo XXI: nuevos horizontes y paradigmas

Germán Oestmann, Rector de UNCAus ((Universidad Nacional del Chaco Austral).

Por Germán Oestmann, Rector de UNCAus ((Universidad Nacional del Chaco Austral)

Nos encontramos en los prolegómenos de un nuevo tiempo social, cultural y espiritual. La Pandemia nos ha permitido confrontar ante nosotros mismos los temores y ansiedades que han perseguido a la humanidad desde los inicios de la Civilización.

Nuestra vida en comunidad ha cambiado abruptamente, por lo que se torna imposible continuar con la lógica convencional de producción y acumulación que ha caracterizado a esta sociedad global de consumo y goces superficiales.

Ante esta realidad acuciante, las Universidades junto a los procesos académicos formativos y las trayectorias educativas han debido adaptarse y responder a las demandas de manera concreta.

La virtualidad ha irrumpido de manera tal que resulta imposible poder imaginar un mundo en el que los jóvenes no tengan pleno acceso a las nuevas tecnologías para alcanzar la inclusión y la soberanía tecnológica .

La Universidad Nacional del Chaco Austral (UNCAus) ha discutido todas estas temáticas en el marco del 86 plenario de Rectores y Rectoras del CIN en la Universidad Nacional del Litoral y luego de un fructífero debate se arribó a la necesidad de continuar con la búsqueda del fortalecimiento del sistema universitario nacional.

Por eso creemos fervientemente que la participación de las herramientas que tienen las Universidades Nacionales permiten fortalecer los procesos de innovación y así, garantizar el acceso a los derechos de los ciudadanos.

En este sentido resulta fundamental propiciar todas las instancias de formación y debate para generar en la ciudadanía la conciencia necesaria en lo que respecta a la trascendencia que pueden generar estos aportes para seguir apuntalando la sólidez de las instituciones y la confianza indubitable en la educación como garante indiscutida del ascenso social y el desarrollo de nuestras comunidades.

Debemos seguir sembrando en el corazón de nuestros jóvenes la esperanza necesaria para cambiar el mundo. Un mundo de Justicia e Igualdad en donde el rol de las Universidades será clave como lo remarca el Papa Francisco al saludar el inicio del Congreso Interuniversitario” Laudato Si, La Casa Común”.

Debemos asumir plenamente la convicción de que la Universidad de la Pospandemia deberá estar al servicio de la reconstrucción, como motor del desarrollo de las economías regionales junto al sector privado, el sindical, las organizaciones sociales y los gobiernos locales en consonancia con el fortalecimiento de la participación democrática de los jóvenes y la presencia de capacitaciones en materia ambiental y perspectiva de género.

Ante estos enormes desafíos creemos que el sistema universitario cumplirá con todas las expectativas ya que su capacidad de adaptabilidad y su versatilidad le permite estar presente como dispositivo nodal en la resolución de problemáticas locales en los centros de salud, los hospitales, los barrios, los centros comunitarios y los laboratorios.

La sinergia que se produce cuando la Universidad se pone a trabajar junto al territorio es extraordinariamente transformadora e impactante ya que interviene directamente en las condiciones de vida locales, rescatando el testimonio y el trabajo anónimo de miles y miles de ciudadanos que en muchas oportunidades se encuentran en los márgenes del actual modelo de consumo .

Teniendo en cuenta estas premisas la federalización de las políticas públicas constituye un imperativo categórico que no podemos dejar de cumplir.

Tampoco debemos olvidar que para cumplir fehacientemente con estos postulados debemos fortalecer las capacidades tecnológicas de las comunidades educativas y las estructuras necesarias para que esto sea posible.

Entendemos claramente que la virtualidad ha llegado para quedarse y debemos pensar en un reposicionamiento de la didáctica en clave de transformación social, ambiental y educativa.

Ante esta encrucijada civilizatoria queremos enviar un mensaje contundente dirigido a los timoratos e incautos que pretenden con discursos nocivos y maliciosos sembrar el desánimo ante las esperanzas de nuestros jóvenes en la lucha por construir una Argentina con conocimiento y soberanía.

Las Universidades constituyen la reserva moral e intelectual de nuestra Nación y para seguir resguardando su sitial de honor en el desarrollo y crecimiento de nuestras comunidades necesitamos un Estado presente que apuntale el desarrollo productivo y abandone definitivamente la lógica de financiarización especulativa.

Desde la Universidad Nacional del Chaco Austral estamos dispuestos a asumir el desafío de consolidar una democracia plural y participativa que nos permita superar los desequilibrios estructurales que condenan a nuestra Patria, ya que creemos junto a Leopoldo Marechal que “Del laberinto, sólo se sale por arriba”

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