Política
El baile de la rosca

Pichetto tiempista: jugará con Manes y Santilli a la vez en la provincia de Buenos Aires

El ex legislador nacional entiende que el juego de la lapicera está en sus manos, dentro del territorio bonaerense. (Dibujo: NOVA)

Podrán objetarse muchas cosas de Miguel Ángel Pichetto, pero no su habilidad para estar siempre junto al poder, sin tener mayor inserción electoral. Es uno de los referentes más destacados del “Partido del Orden”, compuesto por aquellos que siempre reconstruir su poder más allá de la fuerza o coalición política que gobierne.

Tal vez el ejemplo más claro de esto fue su inclusión como candidato a vicepresidente en la boleta de Mauricio Macri en 2019, cuando todavía era senador nacional por el Frente Para la Victoria de Cristina Fernández de Kirchner, o su inmediata designación como Auditor General de la Nación sin mayores objeciones tras esa derrota.

A diferencia del presidente Alberto Fernández, no hace declaraciones grandilocuentes que lo colocan constantemente en ridículo. No afirma tener “un millón de amigos”.

Le cabe, más bien, aquella vieja canción satírica de Joan Manuel Serrat que llevaba por título “Yo me manejo bien con todo el mundo”.

Con el paso de los días, los interrogantes en la interna de Juntos por el Cambio en la Provincia de Buenos Aires se van respondiendo. Habrá interna entre la UCR y el PRO, finalmente. Tanto Gustavo Posse como “Más Jorge que Macri” parecen haber calmado su rebeldía. El apoyo del GEN de Margarita Stolbizer y de Emilio Monzó (quienes irían respectivamente como segunda y tercer candidatos en la lista de Facundo Manes) volvió cuesta arriba la posibilidad de presentar una opción radical alternativa que fuera competitiva, por lo que todo se resolverá con una negociación de cargos en la lista del neurocirujano.

Del otro lado de la interna, Jorge Macri se fue quedando cada vez más solo con el paso de los días. Su primo abandonó el barco de esta elección, Patricia Bullrich negoció cargos para los suyos en la CABA y el Grupo Dorrego, compuesto por los intendentes que se oponían a una candidatura “porteña”, se diluyó ante la seducción del candidato presidencial partidario para 2023.

Las conversaciones y reuniones entre Horacio Rodríguez Larreta y el intendente de Vicente López son constantes, pero sólo se limitan a la negociación de un ministerio en la CABA y lugares relevantes en la lista del vicejefe de Gobierno porteño para sus acólitos.

Paradójicamente Jorge Macri, que se oponía al salto de Santilli a la Provincia, podría terminar como Ministro de la CABA, de donde saltó a su vez (en su momento) para hacerse cargo de la intendencia de Vicente López.

Algunos meses atrás, Miguel Pichetto lanzó con bombos y platillos su fuerza “Peronismo Renovador”. Lo acompañaron en la movida Joaquín de la Torre, Claudia Rucci y el ex intendente de Malvinas Argentinas, Jesús Cariglino.

De la Torre y Cariglino coquetearon con Florencio Randazzo, al igual que Emilio Monzó, pero finalmente lo dejaron en banda y continuaron en Juntos por el Cambio.

Cauto y tiempista, Pichetto no puso objeción alguna al entendimiento entre De la Torre y Manes. Cariglino aún duda de qué lado jugar, y el ex Senador rionegrino (que recuperó su identidad bonaerense de nacimiento) acaba de negociar este jueves con Rodríguez Larreta y Santilli en el Café La Dolfina, sobre la paqueta Avenida Figueroa Alcorta, su apoyo a la candidatura del vicejefe de Gobierno. Pero no inscribirá su nombre en las listas, sino el de su alfil, Claudia Rucci.

De este modo, gane quien gane las PASO, Pichetto tendría a uno (o tal vez 2) cuadros del Peronismo Renovador en la Cámara de Diputados por la Provincia. Este sabe que no debe arriesgarse en esta elección. Su objetivo es el 2023. Mientras tanto, continúa operando.

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