Martha Verigua
Un cambio de chipi

Martha Verigua y la historia de sexo, drogas y rock and roll entre una bailarina y un reconocido conductor

Martha Verigua. (Dibujo: NOVA)

Siempre detrás de las primicias de la farándula, la política y el mundo del espectáculo está Martha Verigua, una intrépida periodista de NOVA que nunca se toma descanso cuando de cholulaje y otras yerbas se trata. Curiosa, inquisidora y reflexiva: esas son sus principales características.

Comenzó el año escolar en casi todo el país y qué mejor que esta notita para enseñar cómo fueron los primeros encuentros clandestinos de un famoso cómico, y militante, con su actual mujer. No todos los días se puede aprender qué es lo que no se debe hacer en el inicio de una relación.

El famoso humorista, conductor, actor, no gusta mucho de dar explicaciones al respecto de sus inicios en la relación con su actual pareja, y madre de sus hijos, pero lo cierto es que el muchacho en cuestión, hoy con 63 años y ya con 16 años de relación con la bailarina/coach, fue muy picaro en todos los sentidos.

Corría el año 2004 cuando el actor protagonizaba una de las comedias de la productora ("El secreto de papá", por El Trece) con nombre de ritmo musical y dirigida por "El chueco", y su matrimonio parecía ser una miseria. Las grabaciones pasaron a ser su casa, y en los momentos de relax se sentaba en su camarino a disfrutar de los efectos del cannabis en su cuerpo, pero eso era poco.

Desfilaban muchachitas, de todas las edades, y en este desfile de mujeres hizo uso de sus ventajas de estrella de la productora para solicitar que se ponga un yacuzzi en el camarino y disfrutar de otras comodidades. En medio de algunas noches, un día vió en televisión a su actual mujer participando en el certamen de baile más importante del país (eso nos hacen creer...) y solicitó a uno de los jovenes asistentes de producción que la vaya a buscar, necesita un cambio de "chipi"...

"Ya la busco...", dijo el asistente y a los pocos días comenzaron a hablar. El actor y la bailarina no tardaron mucho tiempo en tener intimidad, y lo mejor es que las productoras para quienes trabajaban apenas estaban a una cuadra de distancia. El yacuzzi, el cannabis y el sexo entre ambos perjudicaba el cumplimiento laboral del actor, que se quedaba dormido luego de las sesiones privadas con su pareja, mientras que ella salia del camerino revitalizada y lista para bailar en el certamen de su productora.

Obviamente, nadie debe enterarse de esto, porque sino se arma terrible lío, que ni Midachi se animaría a imitar...

Lectores: 3223

Envianos tu comentario

Nombre:
Correo electrónico :
Comentario: