El columnista invitado
Puntos de vista

La verdad y la chantocracia

Lilita Carrió, ahora sin tribuna parlamentaria, primero dijo que la Sputnik V envenenaba y que nunca se iba a vacunar. Pero la vacunaron igual. (Dibujo: NOVA)

Por Miguel Angel De Renzis, especial para NOVA

Una de las definiciones de “chanta” en el lunfardo dice lo siguiente: “Que no tiene reparos en engañar o mentir para obtener provecho”.

La “chantocracia” sería algo así como el gobierno de los mentirosos.

El veredicto de las urnas que terminó con el macrismo nunca fue aceptado por la chantocracia depuesta, que, en alianza con la prensa “canalla”, nunca aceptaron ninguna de las medidas a favor de la vida que se tomó en la pandemia.

Una integrante de la chantocracia, Lilita Carrió, ahora sin tribuna parlamentaria, primero dijo que la Sputnik V envenenaba y que nunca se iba a vacunar. Hace pocos días se ufanaba en las redes de haberse vacunado, pero eso sí, aclaraba, “no con la vacuna rusa”.

Horacio Rodriguez Larreta recurrió a la Justicia porque, según él, la educación era lo prioritario. Hay que hacer notar que la Ciudad tiene el menor presupuesto de la historia para educación.

Otra parte de la chantocracia es la Corte Suprema, que decidieron que maestros, personal docente y no docente, y alumnos concurran a clases presenciales… pero la decisión de ellos fue por zoom, porque los jueces de la Corte, en la pandemia, tienen miedo al contagio.

El radical Morales le ofreció a los chinos entregar litio por vacunas. Por ahora se llevan el litio pero en Jujuy no hay vacunas del supuesto tratado.

Quizás el caso más emblemático de la chantocracia calificada sea la de Patricia Bullrich Luro Pueyrredón.

El 11 de Junio de 1956 el matrimonio compuesto por el médico Alejandro Bullrich y Julieta Luro Pueyrredón festejaban el natalicio de su segunda hija, Patricia. Por ese entonces el matrimonio estaba feliz de que Rojas y Aramburu condujeran la Nación.

Por entonces los nacionalistas de Lonardi ya habían sido desplazados del gobierno y el padre sentía más simpatía por ellos que por Rojas.

Nunca imaginaron que las hermanas Julieta y Patricia festejarían el secuestro y la muerte de Aramburu.

La chantocracia en la política es la capacidad de adecuación de una persona.

En 1975, antes del golpe de estado, Patricia terminó el secundario y era una activa jugadora de hockey sobre césped, mientras trabajaba en una casa de comidas rápidas.

Eran tiempos de la efervescencia de la Juventud Peronista. No perdió el tiempo, militó en una unidad básica del Mercado de Abasto que respondía a la Tendencia Revolucionaria, convencida por Rodolfo Galimberti, pareja de su hermana Julieta que llegó al grado de sargento en la organización Montoneros.

La hoy presidenta del PRO aprendió tiro con las dos manos y consiguió la quinta de sus abuelos para que varios compañeros hicieran lo mismo. Allí conoció, en la militancia, al padre de su único hijo.

Para no ahondar en su currículum digamos que la autora de la carta a la ONU denunciando por violación de los derechos humanos al gobierno argentino, con el regreso a la democracia militó en la Renovación Peronista de Antonio Cafiero.

La hoy candidata a presidente del PRO, que lleva a Jorge Macri como candidato a gobernador, fue diputada de la Ciudad 1993-1997, 2007-2011, primero en la lista de Erman Gonzalez, un demócrata cristiano que en época de Menem ganó la Capital.

Después de pasar del peronismo a la Alianza llevada de la mano de Santibañez, el que fuera titular de la SIDE en época de De la Rúa, ocupó el Ministerio de Trabajo desde octubre del 2000 a octubre del 2001. Es decir, fue ministra mientras el gobierno radical mataba gente en la calle.

De octubre del 2001 hasta la caída, fue Ministra de Seguridad Social. De aquel trabajo en Cheeseburger el progreso de “la piba” en el mundo de la chantocracia no tiene límites. Y así llegó a Ministra de Seguridad del macrismo liberal.

Entre los firmantes de la carta, otro integrante de la chantocracia es Eduardo Amadeo, que nació el 1° de mayo de 1947, y en el 70 se recibió de economista en la UCA.

En el 73 fue Secretario de Obras y Servicios de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires. En el 75 fue presidente del Instituto Nacional de Tecnología Industrial.

En 1987 cuando Antonio Cafiero arma la Renovación Peronista se vincula y llega a ser presidente del Banco Provincia.

En 1991 es diputado nacional, siempre cantando la “marchita” y “combatiendo al capital”. En el 94, con Menem, es Secretario de Previsión Social.

En el 2002, vocero presidencial de Duhalde, y crítico de los radicales con los que hoy está asociado en el Congreso. En el 2009, diputado nacional. Y acá cortamos para no hacerlo largo.

En la chantocracia política, el saltar de un lado a otro parece tener premio.

Mientras Rodriguez Larreta quiso comprar vacunas y no pudo, mientras Morales ofreció el litio por vacunas chinas y no lo consiguió, el gobernador de Buenos Aires anunció un acuerdo con India por 15 millones de vacunas, el presidente de la Federación Rusa y el de Argentina, la fabricación de la Sputnik en el país, los impresentables que denunciaron al gobierno ante un foro internacional pertenecen al pensamiento de Mauricio Macri, que pidió que abran todo para salvar la economía sin importar las consecuencias de vida o muerte.

Eso sí, Macri se vacunó en Miami.

Son los mismos que denuncian ahora los 80.000 muertos, y antes, cuando Formosa no tenía ninguno, fueron a romper apoyados por TN, el cordón sanitario.

Y allí estaba encabezando todo, CAROLINA SERRANO, la teniente segunda del ejército montonero. Perdón. Por si no la registran, la actual Patricia Bullrich Luro Pueyrredon, presidenta del PRO.

El gobierno de los Fernández no es el mejor, pero fue la opción que tuvo el pueblo para rechazar a personajes como estos, que ofrecieron canjear Malvinas por vacunas, que hicieron marchas anticuarentenas, que dijeron que las vacunas envenenaban, que hablaron de vacunación VIP mientras en ministro de Salud de Corrientes se robaba 5000 vacunas para venderlas en Paraguay.

Este gobierno está lleno de defectos, pero los que se fueron entendieron que el Ministerio de Salud no era importante y lo hicieron secretaria.

El gobierno de la ceocracia que nos llevó al pre peronismo, tenía un ministerio para las vacas, y una secretaria para trabajo.

Y le avisamos, tengan cuidado con los que cantaron la marchita y ahora pegaron el salto. Son grandes acróbatas.

La seguimos el lunes a las 6, por AM 650 Radio Belgrano.

Lectores: 3295

Envianos tu comentario

Nombre:
Correo electrónico :
Comentario: