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Panorama político

Chaco: acuerdo con acreedores de la deuda y oxígeno financiero para el Coqui

Tras el acuerdo con los acreedores de la deuda, Capitanich ahora si obtuvo el oxígeno necesario para garantizar la gobernabilidad y encarar el proceso electoral de este año.(Dibujo: NOVA)

Este tercer mandato como gobernador de Jorge Capitanich comenzó de la peor manera, ya que además de apagar los incendios financieros heredados de la gestión peppista, se vino la pandemia mundial de coronavirus que destartaló todas las estanterías en la provincia. Esto provocó que de urgencia se tengan que poner a revertir la notorio falta de inversión en materia de salud pública que quedaba al manifiesto cuando los números de contagiados aumentaban y comenzaba a ser una amenaza latente la falta de camas con respiradores disponibles en los hospitales públicos chaqueños.

De esta forma, todos los recursos obtenidos por la coparticipación federal y la recaudación fiscal fueron, lógicamente, utilizados para responder a esta imperiosa necesidad de salvar vidas y poner en condiciones el sistema sanitario, lo que convirtió a Capitanich en un verdadero malabarista que supo administrar de manera correcta los pocos recursos disponibles, pero que tuvo que hacer frente a los conflictos generados por la falta de aumentos salariales al sector públicos y la gran recesión que complicó aún más el panorama.

Es por eso que el gran logro obtenido por el Chaco esta semana de lograr un acuerdo con el 93,34 por ciento de los acreedores privados en el marco de la reestructuración de la deuda externa, se transformó en un bote salvavidas para una gestión que no llegaba de la mejor manera a las dilatadas elecciones de medio término que se constituyen en una antesala electoral que auditará la actual gestión provincial. Es que con este “arreglo a medias”, el gobernador logró extender los plazos de pago y logró reducir el monto de la deuda, lo que significa un ahorro efectivo en servicios de capital e intereses de la deuda para poder afrontar de otra manera las elecciones legislativas del segundo semestre del año.

Por algo Capitanich festejó este acuerdo como si fuera el campeonato mundial de fútbol, ya que según datos suministrados por el propio Ejecutivo provincial, con este ahorro obtenido se podrían construir 215 escuelas primarias, 133 hospitales, 500 kilómetros de ruta, 4.200 viviendas o adquirir 4.650 ambulancias. Y sobre todo, encarar con mayor oxígeno la etapa de paritarias pautadas para el mes que viene que será la herramienta perfecta para poder mantener satisfecho a un electorado provincial qe cobra su salario gracias a la administración pública.

Como perro con dos colas, ahora sí el panorama electoral queda más claro para un oficialismo que comenzó el año tambaleando y con más dudas que certezas. Si a esto se le suma el nivel de confrontación interna dentro del radicalismo chaqueño, que está más cerca de una guerra cuerpo a cuerpo más que un posible consenso, el horizonte electoral durante este 2021 para el Frente de Todos está más claro que nunca. Y salvo una catástrofe sanitaria que sacuda los cimientos del Gobierno, seguramente el oficialismo se quedará con las PASO y las elecciones generales de este año.

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