Economía y Empresas
¿Ahora qué toca entregar?

El kirchnerismo paga para evitar default y negocia por izquierda

El Gobierno nacional mantiene charlas con el Club de París, a pesar de ser malo para ello. (Dibujo: NOVA)

Si bien todavía no se logró alcanzar una formal restructuración de la deuda con el Club de París, el Gobierno K resolvió evitar un eventual default y anunció el pago de 430 millones de dólares en el mes de julio.

De acuerdo a los plazos pactados anteriormente por el país, es necesario ejercer el pago de servicios de deuda al 31 de julio como fecha límite, momento a partir del cual finaliza el período de gracia asociado al préstamo que recibió Argentina.

El acuerdo con el Club de París había sido firmado bajo la restructuración poco exitosa del ex ministro y actual gobernador bonaerense, Axel Kicillof, en 2014, siendo así que el país acumuló una deuda de 2500 millones de dólares con la institución. Pese a las quejas del oficialismo, la carga heredada se remonta a la anterior administración kirchnerista.

Actualmente los principales países acreedores que conforman el fondo del Club de País son Alemania y Japón, con una participación de tenencia de bonos argentinos de 37 por ciento y 22 por ciento respectivamente para ambos países. También participan otros países como España, Holanda, Italia y Estados Unidos, aunque con un nivel de participación menor.

Los 2 principales tenedores de la deuda argentina con el Club de París expresaron una posición sólida, contraria a mayores extensiones o cambios en las reglas de juego pactadas anteriormente.

Es preciso recordar que el Gobierno nacional ya había plantado cambios y extensiones en el cronograma de pagos durante el 2020, concretamente en el mes de mayo, cuando el titular de Hacienda, Martín Guzmán, anunciaba la postergación de pagos y la voluntad de renegociación.

A partir de la elusión de un nuevo default, Argentina solicitó el visto bueno del Fondo Monetario Internacional. Este se convirtió en los últimos años en el principal acreedor de la Argentina, por lo que adoptó una política de respaldo al país en vista a otros acreedores internacionales, todo esto para tratar de garantizar la continuidad del pago de la deuda.

El propio Club de País advirtió que el acuerdo con el FMI será una condición necesaria para iniciar cualquier tipo de renegociación de deuda. Esto incluye la aprobación de un programa consensuado con el ente mismo que pacte metas fiscales, y una agenda de políticas macroeconómicas básicas.

Además de las disposiciones anunciadas, Guzmán estableció que se hará otro pago de servicios de deuda en 2022, aunque no precisó mayores detalles al respecto. La estrategia del Ministro sigue siendo la misma: sortear obligaciones en el corto plazo y acumularlas en los próximos años.

El Gobierno generó una bomba de tiempo para la próxima administración, pues programó una complejo y delicado cronograma de pagos que supondrán un gran carga fiscal sobre las finanzas públicas de los próximos años.

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