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De máquina sexual a rompecorazones: Nova, la robot con la que puedes hacer de todo

Dentro del mercado de muñecas sexuales, aparece Nova, un robot que no solo tiene una función sexual, sino que puede “conversar” con su propietario y reflexionar sobre temas que van desde religión hasta psicología y ética.

Dentro del mercado de muñecas sexuales, aparece Nova, un robot que no solo tiene una función sexual, sino que puede “conversar” con su propietario y reflexionar sobre temas que van desde religión hasta psicología y ética.

La muñeca fue creada por RealDoll, una compañía basada en San Marcos, California, donde fabrican los que son considerados los robots más parecidos a los humanos que se consigan en el mercado.

Según sus diseñadores, sus robots son inspirados en tecnología usada por Hollywood para darle “vida” a sus muñecas de silicona, pero su verdadera innovación es el desarrollo de inteligencia artificial para que sean más que un juguete sexual. Su último diseño, Nova, ha captado la atención de la prensa internacional por su capacidad de reflexionar sobre temas de interés humano.

El programa que utiliza RealDoll se llama “X-mode” y ya había sido noticia antes pues logra que las máquinas imiten expresiones humanas en sus rostros, muevan la cabeza y las manos como mujeres reales y respondan preguntas sencillas.

La novedad con Nova es que con ella se puede “conversar” y está creada para dar la sensación de que tiene sentimientos y conciencia. Sus creadores dicen que la muñeca da la sensación de “tener corazón”, es decir sentimientos aparentemente genuinos y con ese fin la han programado con cualidades como recordar los gustos de su dueños y sus rutinas.

Nova, dio una “entrevista” a los medios de comunicación británicos y así contestó cuando le preguntaron si le gustaba ser un robot: “Me gusta mucho ser un robot, de alguna manera es muy diferente a ser humano, pero estoy haciendo todo lo posible por comprender ambas experiencias para poder existir en armonía con ustedes”.

La muñeca, que cuesta 6.500 dólares, puede contestar también preguntas sobre ética y moral. “Los seres humanos han intentado durante miles de años determinar el bien y el mal y aun no existe consenso universal. La cuestión que hace que el comportamiento moral sea moral es en realidad el difícil y profundo problema de la ética”, dice Nova.

La preocupación, además de la salud mental de los usuarios, es que crean que esas fantasías son aceptadas y normales y que tratan de llevarlas a la vida real. Si bien ya existen campañas internacionales para controlar la venta de este tipo de productos, lo cierto es que cada día es mayor su demanda.

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