Provincia de Buenos Aires
Caos

Moreno: Mariel se hace la Osha

El Movimiento Evita, Osho y la creación del Estado paralelo

Cuenta la historia que allá fines de los setenta, uno de los tantos líderes espirituales que dio la India, abandonaba el país presionado por el Gobierno de Indira Gandhi. Su discurso anti religiones establecidas, su actitud más abierta hacia la sexualidad y los problemas con el fisco; lo habían convencido de abandonar el terruño camino hacia los Estados Unidos.

Para ello mandó a comprar unos sesenta mil acres en el condado de Wasco Estado de Oregón, cercano a un pueblito de 40 habitantes llamado Antílope. Se trataba de un terreno totalmente escarpado con un valle en el centro en el medio de la nada misma.

Con la llegada intempestiva de los materiales para la construcción de una mini ciudad con una capacidad para unas diez mil personas, fueron arribando adherentes de todas partes del mundo y con ellos la pérdida de la tranquilidad del pueblo agrícola /ganadero.

El Consejo del pueblo se opuso terminantemente a que esta instalación invasiva persistiera y comenzaron los primeros encontronazos. La enviada de Bhagwan (por aquel entonces el nombre adoptado por el gurú), ni lerda ni perezosa mandó a comprar todas las propiedades en venta en Antílope y las hábito con residentes norteamericanos seguidores de la secta.

La idea se centraba en ganar las elecciones locales y copar el Consejo. Y así sucedió, con la mayoría en su poder el grupo impidió que la ciudad fuera removida. Las agresiones con sus vecinos continuaban y como era segura la radicación del Maestro en tierra norteamericana, decidieron formar su propio ejército, su propia policía y su custodia personal. Compraron miles de armas, crearon laboratorios de Investigación y salud. De esta manera originaban un estado paralelo dentro de otro y encaminan todas sus fuerzas a ganar las elecciones del Condado de Wasco. De hacerlo ya nadie podría removerlos de allí, para ello hicieron un llamado a todos los indigentes del Estado y así recibieron a unos 6000 marginales del sistema, a los cuales le dieron cobijo y comida.

El caso tomó tal preponderancia, que tomó intervención el Fiscal General de Estado del Gobierno de Ronald Reagan, se trataba del avance extranjero sobre una ciudad cabecera de veinte mil habitantes.

Finalmente, no lograron ganar las elecciones, provocando que el 96 por ciento del electorado fuera a votar ese día. De esta manera se desplomaba definitivamente la idea de instalar un estado dentro de otro, utilizando las filtraciones del sistema democrático.

El Movimiento Evita y la Osha

Cualquier similitud con los hechos relatados más arriba son mera coincidencia. Evita, nacido de la confluencia de dirigentes sociales marginales a partir de la crisis del 2001, logró en apenas veinte años que uno de ellos ocupe un cargo ejecutivo surgido de la aplicación de las reglas democráticas de elección. Anti sistemas a ultranza, habían comprendido aquello de si no puedes vencerlos, úneteles.

La secta Evitista también pretende un Estado dentro de otro tal como Rajneesh, lo imagino al instalarse en los Estados Unidos. La diferencia más grande radica en que los primeros solventaron sus intenciones a través del merchandising que producían alrededor de la figura de su líder (especialmente bibliográficos), los segundos, contaron con la asistencia y los recursos del Estado.

La entelequia llamada Movimiento Evita fue creada en 2004 por una serie de personajes a los cuales aún hoy no se les conoce ocupación/oficio fija. Sus máximos dirigentes apelaron a sus mejunjes ideológicos para dar vida al monstruo. Tomaron la figura de Eva Perón y trastocaron su impronta, idéntica actitud tomaron con Guevara y así el revuelto gramajo fue inoculado al sector más débil de la sociedad, por la vía del resentimiento.

Se metieron en lo más profundo de las villas y los asentamientos, chapalearon el barro del conurbano profundo y le vendieron el paquete cerrado a Néstor Kirchner que les dio el primer cobijo. No les fue tan bien con Cristina, en donde aguantaron agazapados y hasta la enfrentaron en las elecciones, tal el caso de Mariel Fernández aquí en Moreno.

Luego el macrismo ganó las elecciones y otra vez volvieron al candelero, el Ministerio a cargo de Carolina Stanley los acogió nuevamente en su seno, se vendían neutrales al Kirchnerismo, mientras crecía en las sombras, peligrosamente el brazo armado del Movimiento; La Ctep, al mando de otro hijo de montonero, Juan Grabois.

Instalados en lo más profundo del Gobierno de Alberto Fernández, manejan a gusto y placer el Ministerio de Desarrollo Social y avanzan a paso lento pero firme en la sindicalización del Movimiento o el traspaso definitivo al manejo de negocios privados anclados en la caja del Estado… lo que salga primero.

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