Interior del país
¿Dónde está Celauro?

Formosa: el pueblo de Clorinda grita por libertad y su intendente se queda callado

El intendente de Clorinda, Manuel Celauro.
Detuvieron a una mujer que se manifestó disfrazada con un traje a rayas. Pedía por el desbloqueo a la ciudad de Clorinda.
Detuvieron a una mujer que se manifestó disfrazada con un traje a rayas. Pedía por el desbloqueo a la ciudad de Clorinda.

El intendente de Clorinda, Manuel Celauro, no sabe lo que sucede en su ciudad. Es un vecino más, que está perdido. Que está probando de su propia medicina desde que se atrevió a cuestionar el accionar de Gildo Insfrán –a través de su Mesa del COVID- por el manejo de la información sobre la política sanitaria que están aplicando en su ciudad.

Este martes volvió a ocurrir. Dos ministros viajaron sorpresivamente –porque él no estaba al tanto- y si no había manifestación de la gente y el escándalo que fue público, quizás ni se enteraba de la visita relámpago. “Celauro ya fue”, comentan algunos por los pasillos. Y cada accionar desde el Quinto Piso en Formosa, pareciera que apunta hacia eso.

Este martes, el ministro de la Comunidad y de Desarrollo Humano, Aníbal Gómez se presentó con su par, de Cultura y Educación, Alberto Zorrilla, y la gente que ese mismo día iba a realizar una marcha para pedir por el desbloqueo a la ciudad que está rumbo a cumplir 200 días de aislamiento; se concentró y realizó un escrache público. La policía intervino y terminaron llevando a detenida a una mujer que estaba disfrazada con ropa de presidiaria. ¿Y el intendente que se enteró por los medios ni un comunicado emitió?

Parece que el bigotón tiene miedo, aparentemente ha puesto sus deseos y ambiciones políticas por encima del bienestar de la gente, de su gente, la que lo vota en cada elección. Y no habla más. No reclama como lo hizo a finales de diciembre del año pasado en que les pedía a las autoridades del Gobierno Provincial, flexibilizar las cuestiones sanitarias para así poder llevar un poco más de vida normal dentro de lo que se puede.

Cuando quiso patear el tablero, la gente la apoyó. Vieron por primera vez a su intendente hacerle frente al Gobierno, al dueño del Quinto Piso; pero llegó el latigazo y se llamó a silencio.

O lo que es peor, comenzó a hablar el mismo idioma que los que semanas antes había criticado. Defendió la decisión del gobernador Insfrán de convertir en Ley las políticas sanitarias de Formosa. Eso le costó el repudio de la gente y él lo sabe. Este es un año electoral y puede que hablar le salga más barato que quedarse callado.

Clorinda va por los 200 días de bloqueo, pero parece que el intendente no se enteró. Y le están copando el patio de su casa. Es verdad, la autoridad máxima de la provincia en cuanto a cuestión sanitaria es el Consejo de Atención Integral a la Emergencia, que preside nada menos que el propio gobernador Gildo Insfrán.

Sin embargo, Celauro en sus últimas intervenciones salió a decir que “prácticamente el diálogo con esta gente –por el gobierno- está cortado, me entero de lo que pasa en Clorinda por el parte diario”.

En su momento, se llegó a pensar que Clorinda podría castigar a Insfrán porque se metió con uno de los distritos que más votos le garantizó siempre al gildismo; no obstante, el silencio llamativo de quien aparentaba remontar su figura como un posible adversario, serio adversario político para el lagunense, trasladó la certeza a un lugar más complejo. Clorinda todavía le puede dar la espalda en las próximas elecciones a Insfrán, pero eso no significaría que le daría la mano a su múltiple intendente.

Celauro tiene dos opciones: salir a hablar y enfrentarse al cuadro político más grande que hay en la provincia o quedarse callado, reducido a un ex funcionario que será recordado tristemente como el jefe comunal que cuando tuvo que ejercer su poder, se lo guardó por intereses personales.

El estado policial que se instaló este martes en Clorinda cuando policías de civil y sin identificarse trasladaron en la caja de atrás de una camioneta –prohibido por ley de tránsito- a una mujer que simplemente quiso ejercer su derecho a la protesta; el bloqueo injustificado y el destrato hacia el pueblo de la segunda ciudad de la provincia, amerita que el intendente, quien en su juramento afirma que defenderá los intereses de su pueblo, lo haga.

Quedarse callado no es una opción ahora. El pueblo está gritando. Su máximo representante debería hacer lo mismo.

En Clorinda se manifestaron contra la visita de los ministros Gómez y Zorrilla: los detuvieron

Este martes, por la tarde un grupo de vecinos que se enteraron de la visita del Ministro de la Comunidad y de Desarrollo Humano, Aníbal Gómez y de su par, Alberto Zorrilla, de Educación, a la ciudad de Clorinda; decidieron presentarse en el lugar para hacerle notar su descontento con la medida que rige desde hace más de 180 días. Le colocaron banderas y una persona disfrazada con ropas de reo apareció en escena.

Clorinda lleva más de 180 días de bloqueo sanitario desde que el Consejo de Atención Integral a la Emergencia (el gobierno) indicara que hay circulación comunitaria del virus Sars-Cov-2 (Covid-19) en esa localidad. Coincidentemente con los reclamos públicos que hiciera también días previos, el intendente de esa ciudad, Manuel Celauro, respecto al manejo de la pandemia.

Hace unos días atrás, el propio Jefe Comunal dijo a Radio Uno que se había enterado por los medios del viaje relámpago que hizo el biministro Aníbal Gómez –tiene las carteras de la Comunidad y de Desarrollo Humano- a su localidad para ir a quitar del Directorio del Hospital Cruz, Felipe Arnedo, al doctor Nelson Gutiérrez (hombre de Celauro) y colocar a una nueva junta que responden políticamente a su adversario, el senador nacional José Mayans.

“Esto no tiene nada que ver con lo sanitario, esta es una maniobra netamente política y se lo hice notar al ministro Gómez, que ni siquiera fue capaz de llamarme para avisar de su visita, aunque no tenía la obligación de hacerlo, pero creo que correspondía porque somos del mismo partido, de la misma fuerza y estamos en el mismo equipo”, se quejó.

El “castigo” para Celauro continúa, aun cuando éste quiso “regresar” al círculo y se mostró como un defensor de las políticas sanitarias del gobierno. Incluso dio a su aval cuando en la Legislatura provincial se hablaba del entonces proyecto de ley –que luego terminó siendo aprobado- que les dio otro estatus a las decisiones del Consejo, que incluso lo terminaron perjudicando. Celauro nunca dejó de ser un “convidado” a lo que sucedía en su propia ciudad. Como lo dijo aquella vez en los medios, que se enteraba por la tele cuando el ministro Jorge González hablaba de los casos o de las decisiones que se tomaban.

Este martes volvió a darse algo similar. En el día en que se realizaba en la ciudad una convocatoria para marchar pidiendo el desbloqueo que ya lleva casi 200 días; se dio la visita sorpresiva nuevamente del ministro Aníbal Gómez y de su par, Alberto Zorrilla, quien fue escrachado públicamente por un reducido grupo de personas que se manifestaron con pancartas, banderas y hasta con un pintoresco personaje que se disfrazó de reo.

Emilio Roa, colega de esa ciudad, dijo que “la manifestación se dio cuando la gente se enteró de la visita del ministro; se acercaron hasta Avenida San Martín entre Los Andes y Roque Saénz Peña. Fue pacífica dentro de todo, pero igualmente se trasladó a estas personas hasta la comisaría COSIV N°5, en el centro”.

Cerca de las 22 horas, vecinos de la ciudad de Clorinda se habían agolpado frente a la Comisaría por la detención de Miriam Filippini, una mujer que protestaba por la llegada del Ministro de Educación, Alberto Zorrilla y el Ministro de la Comunidad, Aníbal Gómez; que finalmente fue liberada.

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