Literarias
Cuento breve

WhatsAppeadeores crónicos

Lucía decidió confiar en los instintos de su perro y prefirió alejarse con él y pasear juntos por la plaza, el hermoso día lo ameritaba. (Dibujo: NOVA)

Por Mariela Battistesa, especial para NOVA

Llevada por la imperiosa necesidad de ocultarse de las miradas que despertaría su nuevo color de cabello, se quedó en su casa todo lo posible durante el resto de la semana y se dedicó a decorar sus paredes.

Ya había dejado los cursos de tarot, constelaciones familiares, niveles de reiki y astrología superior, entre otros.

Su dulce, aunque no muy brillante perro la seguía a todas partes meneando su cola. Se había acostumbrado a la casa y al jardín, y acudía cuando lo llamaban. Su único pero genial defecto parecía ser su estómago nervioso que intuía "la negatividad y toxicidad de algunas personas y simplemente hacía de las suyas en zapatos ajenos”.

-Yo disfrutaba mucho de mi hogar, con mi perro Valen, pero el problema era que no había nadie con quien hablar ni que me dijera palabras de amor, más allá de los impersonales mensajes cursis que recibía por celular.

Y sí, ese era el tema: el valor de las palabras. La gente no debería usarlas en vano ni subestimar el poder de sus significados. Aunque a estas alturas, “una acción vale más que mil palabras”, era lo más adecuado.

Lucía detestaba la charlatanería empalagosa y totalmente falsa que recibía por WhatsApp. Simplemente los mensajes no le llegaban.

Pensaba que WhatsApp era un sistema que permite parapetarte detrás de las letras, en la distancia, sin mirar a los ojos, sin empatía. Una plataforma que te deja transmitir independientemente de lo que sientas.

Aprendió que a veces WhatsApp podía tornarse un medio de comunicación nefasto, donde los que intervienen pueden ser mentirosos, el lenguaje es inadecuado y las caritas sonrientes no suplen jamás una risa verdadera.

-Hay un abismo entre lo que sentimos, lo que escribimos por WhatsApp y lo que la otra persona interpreta -pensaba.

Realmente estaba cansada de los especímenes que escribían lindas palabras, pero eran totalmente incapaces de actuar en consecuencia. Y peor aún, aquellos que escribían cada tanto, para dejar la puerta abierta por “si da el caso en un futuro”.

El término es “estar lo suficientemente cerca para que ambos se puedan observar, pero lo suficientemente alejada/o para nunca tener que hablar". Es decir, no eliminás a la persona de tus redes, sólo cortás la comunicación y ocasionalmente la saludás. Algo patético e inmaduro.

Decidida, le escribió al WhatsAppeadeor crónico:

-Te entiendo, me encanta la tecnología y envío mensajes, tuiteo, publico en Instagram, etc. Las redes sociales son parte integral de mi vida. Sin embargo, algunas mujeres necesitamos escuchar la voz o mirar a los ojos cuando hablamos. ¿Te parece una conversación real?

Seguidamente, pasó una hora duchándose, maquillándose y arreglándose el pelo para que se pareciera al peinado por el que había pagado un dineral.

Mientras el despiadado viento deshacía todo su trabajo de peluquería, ella repasaba mentalmente lo que diría cuando finalmente se encontrara con él. Esperaba no desperdiciar su valioso tiempo en gente que no se lo mereciera.

Repentinamente, su perro la observó con sus brillantes ojos y emitió un leve quejido. De inmediato, se separó de Lucía y corrió hacia las zapatillas del hombre que la estaba esperando en la esquina. Este, con cara de disgusto, miraba la hora continuamente y solo apartó la vista de su móvil para observar con desprecio al perro de aspecto callejero que se le acercaba.

No fue necesario apartar a Valen, él simplemente regresó a ella luego de hacer de las suyas en las zapatillas de ese hombre, como correspondía.

Lucía decidió confiar en los instintos de su perro y prefirió alejarse con él y pasear juntos por la plaza, el hermoso día lo ameritaba.

Mientras caminaban, deseaba realmente que el WhatsAppeador pudiera conocer algún día un amor que le rompiera todas las inseguridades y estructuras.

Continuará…

Lectores: 904

Envianos tu comentario

Nombre:
Correo electrónico :
Comentario: