Política
Munición gruesa

Enfurecidos con Massa por rechazar indultos, kirchneristas destapan la olla de sus maniobras ocultas

El titular de Diputados, Sergio Massa, dijo a diario El País de España que “una amnistía para casos de corrupción sería absurda”. (Dibujo: NOVA).

La existencia o no de presos políticos es una controversia que continúa cruzando a distintos sectores del oficialismo. El nuevo capítulo giró en torno a una rotunda definición de Sergio Massa, un socio político jerarquizado de la coalición gobernante.

El presidente de la Cámara de Diputados dijo no ver “la menor posibilidad” de que el Gobierno avance con un indulto o una amnistía. “La Justicia es quien absuelve o condena. Una amnistía para los casos de corrupción sería absurda, un gran error”, opinó el líder del Frente Renovador. Luis D’Elía, Alicia Castro, Julio De Vido y el periodista Víctor Hugo Morales fueron muy severos con la posición de Massa, pese a estar alineada con recientes dichos de Alberto Fernández.

“A vos, gil, forro de los gringos que te creés que hacer política es hacerse el vivo haciendo negocios a espaldas del pueblo. Enterate que tengo toda la documentación sobre el multimillonario negocio del cloro en la Argentina…”, le escribió D’Elía desde su cuenta de Twitter.

Víctor Hugo Morales, una voz con mucha ascendencia en parte del kirchnerismo, no dudó en calificar a Massa de ser un cuadro político de la derecha. Elogió también su astucia política en una editorial de la AM 750 radio: “Es inteligente Massa. Mirá dónde está: adentro de un partido o una idea política que sueña con cambiar el mundo y él, como Caballo de Troya, (trabaja) para que el mundo siga siendo la misma porquería que habitamos”, dijo Morales.

“No podés ser humanamente tan cruel para decir lo que dijiste sobre los presos políticos”, agregó. “Son presos políticos, no presos por la corrupción”, insistió.

“Con Massa reclamando la presencialidad en las escuelas como Rodríguez Larreta, descartando indulto y amnistía para los presos políticos del macrismo y erosionando a Venezuela al compás de Estados Unidos no necesitamos al PRO”, chicaneó Alicia Castro, quien el año pasado renunció a asumir el cargo de embajadora en Rusia por discrepar con la posición de la Cancillería argentina respecto a la cuestión Venezuela.

“Pregúntenle a Massa qué sentido tiene pulverizar nuestra base electoral desde un diario español”, criticó Castro.

Alicia Castro no solo cargó contra Massa, sino que también hizo blanco en dos ministros de Alberto Fernández. Habló de “este gabinete de ministros bloqueadores compulsivos de militantes con ideas”. Puso ejemplos: “A Ginés no le gusta que le recuerde que los vuelos traen pandemia porque los tripulantes y los pasajeros son vectores de contagio”. Sobre el canciller Felipe Solá, dijo que “no le interesa la geopolítica”.

“No aprende en el Frente de Todos. Sigue siendo un discípulo fiel de la Embajada”, agregó sobre Massa.

Julio de Vido, el ministro de Planificación durante los doce años de gobiernos kirchneristas, directamente no se considera parte del oficialismo, aunque reconoció que en 2019 votó al Frente de Todos. Tanto él como su esposa, Alessandra Minnicelli, criticaron alguna vez a Cristina Fernández, por no solidarizarse con la situación judicial que vive el ex funcionario. De Vido también ha criticado a La Cámpora, a la que acusa de haberle soltado la mano cuando perdió los fueros parlamentarios que lo llevaron a prisión en 2017, al enfrentar a causas de supuesta corrupción. De Vido fue condenado por la Justicia por la tragedia del Once aunque su abogado, Maximiliano Rusconi, insiste con la inocencia.

De Vido descree de la preocupación de Massa respecto a la corrupción estatal: “Ya que te preocupa tanto la cuestión de la corrupción, sería bueno investigar desde el Congreso la operación de venta de Edenor, tanto a los compradores como al vendedor, pero fundamentalmente a los que desde el Estado intermediaron la operación”.

De Vido pegó aquí en sintonía con D’Elía: arrojaron sospechas de corrupción sobre el massismo. Edenor fue comprada por un grupo empresarial integrado por Daniel Vila, José Luis Manzano y Mauricio Filiberti. Este último empresario, además, es el principal proveedor de cloro a AySa, la empresa estatal dirigida por Malena Galmarini, dirigente peronista y esposa de Massa.

Además, Massa es amigo de Vila y Manzano, y es un asiduo participante de la Vendimia Solidaria que organiza el primero en su casa de Mendoza.

“Prefiero que la compren (a Edenor) empresarios nacionales a que la compren multinacionales que después no tenés cómo discutir la suba de tarifas, las inversiones”, replicó Galmarini en declaraciones al diario La Nación.

Días atrás, el presidente Alberto Fernández dijo sobre el pedido de indulto de algunos sectores del FdT: “Hice campaña diciendo que no iba a dar indultos y lo voy a cumplir”. En el oficialismo consideran “voces marginales” a De Vido, Castro o D’Elía.

También es cierto que los ministros Wado de Pedro (Interior) y Jorge Ferraresi (Vivienda), además del gobernador Axel Kicillof o el ministro bonaerense de La Cámpora, Andrés Larroque, se han manifestado por “la liberación de los presos políticos”. El reclamo apunta, principalmente, a los casos de la dirigente social Milagro Sala y del ex vicepresidente Amado Boudou.

Sobre Boudou, el presidente Fernández descarta el indulto pero hizo pública su crítica a la Corte Suprema de Justicia de la Nación cuando el tribunal dejó firme la condena en la causa Ciccone sin haber revisado la causa.

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