Interior del país
Mal ejemplo

Salta: sin responsables por el multitudinario recibimiento a Kevin Benavides organizado por Sáenz y sus ministros

A pesar del contexto, el recibimiento a Kevin fue multitudinario y avalado por el Gobierno.

Casi finalizando la semana, no hubo una denuncia en contra de los funcionarios que organizaron y participaron del merecido pero innecesario recibimiento al salteño campeón del Rally Dakar, Kevin Benavides. En las imágenes difundidas, se vio al gobernador Gustavo Sáenz en medio de una multitud amontonada en el monumento al General Martín Miguel de Güemes, mientras la provincia suma cada vez más casos de coronavirus.

El recibimiento fue el domingo. Si bien la voz empezó a correrse el pasado viernes, hace casi una semana, recién el domingo circuló un flyer donde, desde el Gobierno de Salta, convocaban a recibir a “nuestro campeón” respetando las medidas de seguridad. Debajo de ello, con letras un poco más notoria, se leía “caravana de bienvenida” junto a unas indicaciones poco claras de cómo debería de distribuirse a los asistentes.

La jugada del Gobierno fue buena, más no perfecta. Pero como en la provincia del héroe gaucho la mayoría de los medios no opina por miedo a perder la pauta, prefieren callar lo que a leguas se notó. Y es que, en medio de una creciente de casos de coronavirus, y a la espera de la llegada de un casi inevitable rebrote, es el gobierno quien convoca a una multitud a juntarse para un no tan necesario recibimiento en medio de la pandemia.

Y si, estamos haciendo referencia al mismo gobierno que amenaza con sancionar y multar a quienes organicen fiestas clandestinas o que superen los 30 asistentes, que impone sanciones económicas por no usar barbijos y pide el respeto por el distanciamiento social. Después es fácil culpar a las fiestas de fin de año, a las reuniones sociales y a los “imbéciles” como los llama Sáenz. Luego, es muy fácil sentarse frente a las cámaras y deslindar responsabilidades o, más aún, autoculparse apelando a las emociones de toda una provincia que hoy ya descree de todo.

La justicia tampoco actuó de oficio ante esta violación a las medidas de bioseguridad en contexto de pandemia. Y claro, uno de los organizadores de la movida fue el Ministerio de Seguridad, organismo que está en constante contacto con el poder judicial. Tanto Juan Manuel Pulleiro como Benjamín Cruz, y el hijo del empresario de medios de comunicación que más pauta recibe por parte de Sáenz, Mario Ernesto Peña (h), también fueron organizadores directos de esta movida que finalizó con Kevin Benavides y su hermano Luciano, a bordo de una autobomba a los pies del monumento al General Martín Miguel de Güemes, el familiar del ministro salteño, en donde Gustavo Sáenz se hizo presente para “figuretear” y tratar de tener un nuevo acercamiento a la gente.

Es que vale la pena recordar los números oscuros con los que finalizó Sáenz en el 2020. De tener más del 70 por ciento de aceptación al asumir, su imagen positiva apenas llegó al 27 por ciento tras un año de malas decisiones. Dicen que las comparaciones son odiosas, pero hoy la gente está tan decepcionada del gobernante salteño que creen que votarlo fue un error gravísimo. En un año tuvo un desgaste similar al de Juan Manuel Urtubey, solo que éste lo obtuvo al finalizar tres períodos, es decir, 12 años al frente de una provincia.

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